El Bugatti Tourbillon quiere conquistar también por el oído

El Bugatti Tourbillon no solo pretende convertirse en uno de los coches más rápidos y exclusivos del mundo. La marca también quiere que su experiencia al volante tenga un componente emocional difícil de igualar. Por eso, Bugatti ha dedicado una parte importante de su desarrollo a conseguir que el sonido del nuevo V16 sea bruto, natural y reconocible, sin perder el refinamiento necesario para viajar a gran velocidad.
Un V16 atmosférico que rompe con la tradición del W16
El protagonista de esta historia es un V16 atmosférico de 8,3 litros desarrollado junto a Cosworth. Su carácter es muy diferente al del anterior W16 de 8,0 litros y cuatro turbocompresores. El nuevo motor sube hasta las 9.000 rpm y forma parte de un sistema híbrido que alcanza unos impresionantes 1.775 CV. Bugatti ha querido aprovechar esa configuración para crear una banda sonora completamente diferente.
Bugatti quiere conservar ese sonido sucio y crudo
Romain Volatier, responsable de NVH y acústica de Bugatti, explica que los motores de la marca nunca se han caracterizado por tener un sonido especialmente limpio. En lugar de intentar eliminar esa característica, los ingenieros decidieron conservarla. El objetivo era conseguir un sonido crudo y visceral, con la contundencia propia de un motor de gran cilindrada, pero acompañado por algunos matices que recuerdan a los grandes deportivos italianos.
El Tourbillon no necesita sonidos artificiales
Uno de los aspectos más interesantes del desarrollo es que Bugatti no ha recurrido a sonidos falsos para hacer más emocionante la experiencia. El conductor escucha directamente el motor y el sistema de escape, sin una banda sonora artificial añadida en el habitáculo. La marca considera que esta conexión directa permite sentir mejor la respuesta del acelerador y del tren motriz, algo especialmente importante en un coche con semejante nivel de prestaciones.
Miles de simulaciones para encontrar el equilibrio perfecto
Conseguir ese sonido no ha sido sencillo. Bugatti tuvo que combinar una nota agradable durante los desplazamientos tranquilos con una respuesta mucho más intensa cuando el V16 alcanza su régimen máximo. Además, el escape, la admisión, los neumáticos, la aerodinámica y las condiciones exteriores influyen en el ruido que llega al exterior. Para encontrar el equilibrio adecuado, los ingenieros realizaron miles de simulaciones antes de llegar a la configuración definitiva.
El ruido también tiene que cumplir la normativa

El Tourbillon puede sonar espectacular, pero también debe superar las exigentes pruebas de homologación. En una de ellas, el hiperdeportivo tenía que mantenerse por debajo de 72 decibelios, teniendo en cuenta diferentes situaciones de conducción. Incluso factores difíciles de controlar, como la temperatura o las ráfagas de viento, pueden alterar las mediciones y obligar a repetir los ensayos.
El Tourbillon supera las pruebas y continúa su desarrollo
Bugatti asegura que el Tourbillon ha superado las pruebas acústicas con buenos resultados. Aun así, el desarrollo todavía no ha terminado. El piloto de pruebas Paolo Magrone explica que la marca continúa trabajando en pequeños ajustes y detalles, una última fase habitual antes de comenzar las entregas a los clientes.
1.775 CV y 9.000 rpm para una nueva era de Bugatti

El Tourbillon está cada vez más cerca de convertirse en una realidad para sus exclusivos propietarios. Su V16 atmosférico de 8,3 litros, capaz de girar hasta 9.000 rpm y entregar 1.775 CV con la ayuda del sistema híbrido, representa un cambio radical respecto al W16. Y Bugatti no solo quiere que sea rápido: también pretende que cada aceleración tenga un sonido tan especial como el propio coche.