Los coches eléctricos vuelven a necesitar un motor de gasolina para ganar autonomía

Los EREV quieren acabar con el miedo a quedarse sin batería. Para ello combinan una gran batería, ...
06/09/2026

Marcelo Lagos

Los EREV quieren acabar con el miedo a quedarse sin batería. Para ello combinan una gran batería, motores eléctricos y un motor de gasolina que funciona como generador.

La industria del automóvil ha encontrado una solución inesperada para uno de los mayores obstáculos del coche eléctrico: volver a utilizar un motor de gasolina. Los llamados EREV, vehículos eléctricos de autonomía extendida, funcionan principalmente con electricidad, pero incorporan un propulsor térmico que genera energía cuando la batería necesita recargarse. Así, el conductor puede seguir circulando mientras tenga acceso a una gasolinera.

El eléctrico que no depende solo de una batería

La diferencia frente a un híbrido enchufable convencional está en el planteamiento. En un EREV, los motores eléctricos son los encargados de mover el vehículo, mientras que el motor de gasolina actúa como generador. El conductor puede cargar la batería en casa y utilizar el coche como un eléctrico durante buena parte de sus desplazamientos. Cuando la autonomía empieza a agotarse, entra en juego el combustible.

Stellantis será uno de los primeros grandes fabricantes en llevar esta tecnología a Estados Unidos. El Jeep Grand Wagoneer EREV abrirá la ofensiva, seguido por la Ram 1500 REV. Esta última combina una batería de 92 kWh con un generador asociado a un V6 de 3,6 litros y anuncia hasta 690 millas de autonomía total, unos 1.110 kilómetros. La propuesta resulta especialmente interesante para una pickup que necesita capacidad para viajar y remolcar.

El interés por los EREV también responde a una realidad del mercado. Los eléctricos de gran tamaño necesitan baterías enormes para ofrecer una autonomía convincente. Eso aumenta el peso, el precio y el tiempo necesario para recargar. Con un generador de gasolina, el fabricante puede reducir parte de esa dependencia sin abandonar la propulsión eléctrica. En vehículos grandes, como SUV de tres filas y pickups, la fórmula tiene todavía más sentido.

Hyundai quiere llevar la fórmula a las familias

Hyundai prepara su propia ofensiva. La marca lanzará una Santa Fe EREV en 2027, con una autonomía total superior a 600 millas, aproximadamente 965 kilómetros. Genesis también tendrá su propia versión de autonomía extendida, con una cifra prevista de más de 640 millas. El Santa Fe EREV utilizará dos motores eléctricos y llegará al mercado estadounidense durante la primera mitad de 2027.

Ford también está trabajando en una nueva generación de su estrategia para las pickups eléctricas. Después de replantear la F-150 Lightning, la marca prepara una F-150 con tecnología EREV, precisamente para solucionar uno de los problemas que más afectan a las grandes camionetas eléctricas: la autonomía cuando se utilizan para remolcar. Con un generador de gasolina disponible, el conductor no depende exclusivamente de encontrar un cargador durante un viaje largo.

La tecnología, sin embargo, tiene un problema evidente: es más compleja que un eléctrico puro. Hay una batería, motores eléctricos, electrónica de potencia, depósito de combustible y un motor térmico. Eso puede resultar difícil de explicar a compradores que ya consideran complicada la carga de un vehículo eléctrico. Los EREV también pueden ser más caros que un modelo de gasolina equivalente, por lo que queda por demostrar si los clientes estarán dispuestos a pagar ese sobreprecio.

China ya ha demostrado que existe mercado para esta fórmula. Los EREV han ganado mucha fuerza allí durante los últimos años y sus ventas han crecido con rapidez. En Estados Unidos, en cambio, la tecnología todavía necesita darse a conocer. El antiguo Chevrolet Volt demostró que el concepto podía funcionar, pero desapareció del mercado en 2019. La nueva generación de EREV llega con baterías mucho mayores y más de 100 millas de autonomía eléctrica en algunos casos, lo que cambia considerablemente la propuesta.

El gran atractivo estará en los viajes largos y, especialmente, en el remolque. Un EREV puede ofrecer una experiencia de conducción eléctrica sin obligar al propietario a depender únicamente de la infraestructura de carga. Esa combinación puede convertirlo en una alternativa especialmente interesante para quienes quieren un SUV o una pickup eléctrica, pero todavía no están preparados para abandonar por completo la gasolina. Ahora falta comprobar si los compradores consideran que esa tranquilidad merece el precio adicional.