Durante años, Ford ha sido noticia por sus numerosos llamados a revisión, algunos de ellos afectando a cientos de miles de vehículos. Ahora, el fabricante estadounidense busca convertir esa realidad en una oportunidad de negocio. Con una antigüedad media de casi 13 años para los coches que circulan por las carreteras de Estados Unidos, Ford está reforzando sus servicios de mantenimiento y reparación para captar a propietarios que cada vez conservan más tiempo sus vehículos. El envejecimiento del parque automovilístico cambia las reglas del juego La edad media de los automóviles en Estados Unidos ha aumentado de forma considerable durante las últimas décadas. Mientras que hace unos 30 años los coches tenían una media de ocho años de uso, actualmente esa cifra roza los 13 años. Este fenómeno ha llevado a Ford a considerar que el negocio del mantenimiento puede ser tan importante como la venta de vehículos nuevos. Cuantos más años permanezca un coche en circulación, mayores serán las necesidades de revisiones, reparaciones y sustitución de componentes. Para aprovechar esta tendencia, la compañía ha lanzado la campaña “Piezas reales. Profesionales reales. Facilidad real”, una estrategia centrada en promocionar los servicios oficiales de la marca. El objetivo es convencer a los clientes de que regresen a los concesionarios Ford para realizar cualquier tipo de mantenimiento, desde cambios de aceite hasta reparaciones más complejas. El servicio móvil, la gran apuesta de Ford Uno de los pilares de esta estrategia es el programa Ford Mobile Service, que permite realizar determinadas operaciones de mantenimiento en el domicilio o lugar de trabajo del cliente. Según la propia compañía, aproximadamente una de cada siete visitas de servicio ya se realiza mediante unidades móviles, una cifra que demuestra el creciente interés por este modelo de atención más cómodo y flexible. Los propietarios pueden solicitar una visita directamente desde la aplicación oficial de Ford. Además de ofrecer comodidad a los usuarios, este sistema permite liberar espacio en los talleres para trabajos de mayor complejidad. La marca considera que este servicio será clave para fidelizar a los clientes y evitar que recurran a talleres independientes para el mantenimiento de sus vehículos. La iniciativa llega en un momento delicado para Ford, una compañía que en los últimos años ha liderado la industria en número de retiradas del mercado. Precisamente por ello, el fabricante quiere transmitir confianza a sus clientes, asegurando que cualquier incidencia pueda solucionarse de forma rápida y sencilla a través de su red de servicios oficiales. Con millones de vehículos envejeciendo en las carreteras, Ford ve en las reparaciones y el mantenimiento una oportunidad de negocio tan importante como la venta de coches nuevos.