El DeLorean DMC-12 es conocido mundialmente gracias a la película Regreso al Futuro, pero en la realidad, fue un fracaso comercial. La carrocería de acero inoxidable, las puertas de ala de gaviota y el diseño futurista llamaron la atención, pero la calidad de construcción dejó mucho que desear. La empresa de John DeLorean se desplomó debido a la mala gestión financiera y a un escándalo de tráfico de drogas en el que él estuvo involucrado, aunque fue absuelto de los cargos. A pesar de ser un coche de mala calidad, hoy en día el DeLorean DMC-12 es un icono de la cultura pop, gracias a su vínculo con el cine, pero su historia está marcada por el fracaso y la controversia.
El Ford Pinto es uno de los coches más infames de la historia, conocido por su supuesta tendencia a incendiarse en colisiones traseras. El problema radicaba en la posición del depósito de gasolina, que al ser golpeado durante un accidente, provocaba incendios. Aunque las investigaciones oficiales indicaron que el Pinto no era más peligroso que otros coches de la época, el daño a su imagen fue irreversible. Los rumores de que Ford había ignorado las advertencias para ahorrar costes contribuyeron a su caída, y el Pinto sigue siendo un símbolo de negligencia en la industria automotriz.
El Chevrolet Corvair fue uno de los primeros autos con motor trasero, lo que lo hacía único en su época. Sin embargo, su reputación quedó arruinada después de que el libro Unsafe at Any Speed de Ralph Nader lo señalara como un vehículo peligrosamente propenso a volcar. Aunque estudios posteriores demostraron que el Corvair no era más inseguro que otros autos de su clase, el daño a su imagen ya estaba hecho. Hoy en día, sigue siendo un coche con una mala reputación, a pesar de que en su tiempo fue un modelo innovador y popular.
Ford presentó la marca Edsel como el futuro de los autos de lujo, pero el resultado fue un fracaso rotundo. A pesar de la inversión de millones de dólares, Edsel nunca logró ganarse al público. Su diseño, que incluía una parrilla cuestionable, y su confuso enfoque de mercado, que intentaba atraer tanto a compradores jóvenes como a adultos mayores, hicieron que el Edsel fuera un coche que nadie quería. Además, los fallos mecánicos y la crisis económica de finales de los 50 agravaron la situación. En solo tres años, Ford abandonó la marca, y el Edsel se convirtió en sinónimo de fracaso.
El Tucker 48 Torpedo fue uno de los coches más innovadores de su época, con un diseño futurista y características avanzadas como un parabrisas abatible y un faro central que giraba para iluminar las curvas. Su motor trasero y su énfasis en la seguridad lo hicieron un referente, pero la ambición de su creador, Preston Tucker, lo llevó a la bancarrota. La venta anticipada de franquicias y el programa de accesorios provocaron acusaciones de fraude que, aunque fueron desestimadas, acabaron con la empresa. A pesar de la controversia, el Tucker 48 se ha convertido en una joya de colección, vendiéndose por cifras millonarias.