Diseñado por Bertone, este coupé combinaba lujo y prestaciones. Más práctico que el Spider, ofrecía cuatro plazas y una conducción refinada, manteniendo el espíritu deportivo con un diseño elegante y equilibrado.
Basado en el Fiat 850 Coupé, este pequeño deportivo de motor trasero destacaba por su diseño fluido y exclusivo. Moretti logró crear un coche con estilo propio utilizando componentes Fiat, algo muy valorado hoy por coleccionistas.
Uno de los Fiat más icónicos. Con motor central y diseño de Bertone, este Targa ofrecía un equilibrio excepcional y una conducción muy divertida. Fue especialmente popular en Estados Unidos.
Una evolución del 128 Coupé con formato hatchback. Combinaba practicidad con estética deportiva y motores diseñados por Lampredi, siendo una opción versátil dentro del segmento.
Un auténtico “hot hatch” adelantado a su tiempo. Compacto, ligero y con preparación Abarth, ofrecía sensaciones deportivas en ciudad, acompañado de una estética llamativa.
La respuesta de Fiat a la guerra de los hot hatch en los 80. Con 128 CV y gran rendimiento, competía directamente con iconos como el Golf GTI, destacando por su carácter y prestaciones.
Ligero y turboalimentado, este modelo ofrecía una combinación explosiva de potencia y agilidad. Fue uno de los urbanos deportivos más destacados de su época.