Con el V8 455 pulgadas cúbicas y hasta 365 hp, esta wagon heredaba el ADN del 442 coupé. Aceleración contundente y presencia muscular, pese a su formato familiar con techo elevado y paneles acristalados. Un verdadero sleeper de los 70.
Bajo su estética clásica con paneles símil madera se escondía el LT1 5.7 litros del Corvette, con 260 hp. Tracción trasera y torque abundante le permitían superar a muchos coupés noventeros. Confort americano y rendimiento inesperado.
Opcionalmente equipada con el V8 427 de hasta 390 hp, esta Chevrolet convertía un vehículo familiar en una auténtica máquina de alto desempeño. Espacio para siete pasajeros y cifras propias de muscle car.
Aunque técnicamente derivada de un SUV compacto, su planteo mecánico la ubica entre las familiares de alto rendimiento. V6 4.3 turbo con 280 hp y tracción integral. 0-60 mph en torno a 5 segundos, más rápido que varios deportivos contemporáneos.
Impulsada por el V8 440, entregaba 280 hp y un par motor contundente. En plena era muscle, ofrecía prestaciones sólidas sin sacrificar capacidad de carga ni espacio interior.
Motor V8 5.4 litros sobrealimentado con 469 hp y 516 lb-ft. Aceleración de deportivo en un formato ejecutivo y discreto. Una de las wagons más rápidas de su tiempo, con lujo y tecnología de alto nivel.
Cinco cilindros 2.3 turbo con 240 hp y puesta a punto deportiva. Compacta, ágil y sorprendentemente rápida. Se convirtió en un ícono entre los sleepers europeos de los 90.
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