Presencia frontal intimidante. El BMW M5 Touring impone desde el primer vistazo: parrilla sobredimensionada, tomas de aire agresivas y una firma lumínica afilada que deja claro que no es un familiar cualquiera. Aquí no hay concesiones: es un M en toda regla.
Perfil: músculo y funcionalidad. De perfil, el equilibrio es perfecto. La silueta wagon mantiene la elegancia, pero los pasos de rueda ensanchados, las llantas de gran diámetro y la altura rebajada delatan sus 717 hp listos para atacar.
Trasera: ADN deportivo. La zaga combina practicidad con carácter: cuatro salidas de escape, difusor marcado y un portón amplio que esconde uno de los mayores argumentos del Touring: espacio sin sacrificar rendimiento.
En movimiento. En autopista, el M5 Touring demuestra su dualidad: silencio en modo eléctrico, estabilidad absoluta a alta velocidad y una sensación de aplomo que contradice su peso.
Dinamismo. En curvas rápidas es donde aparece el desafío: el peso está ahí, pero la dirección trasera y el sistema M xDrive logran que el coche se sienta sorprendentemente ágil para su tamaño.
El habitáculo es puro enfoque M. Volante grueso, pantallas digitales orientadas al conductor y materiales premium como el cuero Merino. Todo invita a conducir rápido… o muy cómodo.
El corazón híbrido S68. Bajo el capó, el V8 biturbo de 4.4L combinado con el motor eléctrico representa lo mejor de dos mundos: brutalidad mecánica y eficiencia relativa. Un conjunto que redefine lo que puede ser un familiar.
Familiar y espacioso. Detrás, el Touring revela su razón de ser: amplio espacio de carga, asientos abatibles y una versatilidad real. Puede llevar equipaje, bicicletas… o simplemente demostrar que un superdeportivo también puede ser práctico.
Relacionadas
Precio del Mercedes SLS AMG Black Series 2014
Un superdeportivo de 622 caballos de fuerza que acelera de 0-60 mph en 3.5...