El Infiniti QX80, un SUV de lujo de gran tamaño, es otro modelo que sufre una depreciación notable, perdiendo hasta el 65% de su valor en cinco años. Este modelo es conocido por su alto consumo de combustible y su gran precio inicial, lo que lo hace menos atractivo en el mercado de segunda mano. Además, el alto costo de mantenimiento y la percepción de que es un vehículo menos práctico para algunos compradores contribuyen a su caída en valor. Si tienes pensado adquirir uno, ten en cuenta que su valor se reducirá significativamente a medida que pase el tiempo.
El Maserati Ghibli ha sido famoso por su diseño atractivo y su excelente desempeño. Sin embargo, este sedán de lujo pierde hasta el 65% de su valor en cinco años, lo que lo convierte en una de las opciones menos rentables a largo plazo. La alta carga de mantenimiento, el atractivo limitado para un público específico y su precio elevado contribuyen a esta rápida depreciación. Si decides comprar uno, es probable que puedas encontrar modelos usados a precios muy atractivos en comparación con el valor original.
A pesar de la fidelidad de marca que Tesla ha cultivado, el Model S también sufre una depreciación significativa, perdiendo hasta el 71% de su valor en cinco años. Aunque es un referente en el mundo de los coches eléctricos, la rápida evolución de la tecnología y los modelos más nuevos hacen que el valor de los Model S caiga con rapidez. Si estás interesado en este modelo, te recomendamos optar por una unidad de segunda mano, ya que será mucho más rentable.
El BMW 7 Series ha sido históricamente un modelo con mala retención de valor. Este sedán de lujo, conocido por su tecnología avanzada, pierde alrededor del 67% de su valor en cinco años. Esto se debe a que los avances tecnológicos de estos vehículos tienden a volverse obsoletos rápidamente, lo que afecta su atractivo en el mercado de segunda mano. A pesar de ser un coche de lujo, su alto precio inicial y la rápida depreciación lo convierten en una opción menos rentable a largo plazo.
El Jaguar I-Pace, un SUV eléctrico de lujo, tiene una de las tasas de depreciación más rápidas de su segmento. Este modelo pierde hasta 72% de su valor en tan solo cinco años, lo que se traduce en una pérdida cercana a los 52.000 dólares para el propietario original. Aunque el I-Pace es un vehículo innovador y elegante, la rápida evolución de la tecnología eléctrica hace que su valor baje drásticamente. Si estás pensando en comprar uno, lo mejor sería considerar opciones de segunda mano, donde la depreciación ya habrá hecho su trabajo.
Relacionadas
Precio del Mercedes SLS AMG Black Series 2014
Un superdeportivo de 622 caballos de fuerza que acelera de 0-60 mph en 3.5...