El Mitsubishi Pajero ha regresado y lo hace con una imagen robusta que recupera el espíritu de uno de los todoterrenos más conocidos de la marca. Sin embargo, su primera mecánica puede limitar su expansión internacional. El nuevo Pajero utiliza un motor turbodiésel 2.4 de cuatro cilindros, con 201 CV y 354 lb-pie de par. Es una configuración pensada para mercados donde el diésel mantiene una fuerte presencia, pero resulta poco probable que llegue a Estados Unidos.

La situación podría cambiar con la futura electrificación del modelo. Mitsubishi ha confirmado que trabaja en sistemas híbridos e híbridos enchufables para sus vehículos con chasis de largueros. El Pajero forma parte de ese plan. La marca todavía no ha anunciado una fecha de lanzamiento, pero el desarrollo ya está en marcha. El objetivo es claro: conseguir más eficiencia sin perder las capacidades que siempre han definido al todoterreno.
El proyecto no consiste simplemente en añadir una batería. Mitsubishi quiere que el futuro Pajero Hybrid mantenga sus prestaciones fuera del asfalto, su capacidad de remolque y su resistencia. Para conseguirlo, los ingenieros deberán controlar el peso y proteger todos los componentes eléctricos. También tendrán que garantizar un funcionamiento fiable en terrenos con barro, agua, piedras y fuertes desniveles. La tecnología híbrida deberá adaptarse al Pajero y no al contrario.
Mientras llega esa evolución, el Pajero seguirá utilizando el 2.4 turbodiésel, una mecánica derivada de la utilizada en la Triton, aunque con diferentes ajustes. El motor ofrece más par y una respuesta del acelerador más rápida. Mitsubishi también ha descartado otras opciones que habían aparecido en los rumores. Por ahora, la marca analiza las normativas de emisiones, la demanda de los clientes y las necesidades de cada mercado antes de tomar una decisión definitiva.
Una versión híbrida podría ser especialmente importante para el mercado estadounidense. Allí, el regreso del Mitsubishi Montero tendría más posibilidades si el todoterreno contase con una mecánica moderna y adaptada a las nuevas exigencias. Además, un sistema híbrido permitiría combinar el rendimiento de un motor de combustión con el empuje instantáneo de un motor eléctrico. Esa combinación podría mejorar tanto la conducción diaria como el comportamiento en terrenos complicados.

El nuevo Pajero tampoco estaría solo durante mucho tiempo. Mitsubishi ha mostrado indicios de que prepara una nueva familia de modelos bajo la denominación Pajero. Entre ellos podrían aparecer un todoterreno compacto y otro modelo todavía más pequeño. Todo apunta a que uno podría recuperar el nombre Pajero iO, mientras que el otro podría rescatar el concepto del histórico Pajero Mini.
El Pajero iO tuvo un enfoque más compacto que el Pajero tradicional, pero conservó una clara orientación todoterreno. El Pajero Mini, por su parte, destacó por sus reducidas dimensiones y su planteamiento pensado para el mercado japonés. Recuperar ambos conceptos permitiría a Mitsubishi ampliar su oferta y aprovechar nuevamente un nombre con un enorme peso histórico dentro del mundo 4×4.
Para Estados Unidos, el modelo más importante seguiría siendo el Pajero de mayor tamaño. Si Mitsubishi consigue desarrollar un Pajero Hybrid con auténticas capacidades 4×4, el regreso del Montero podría convertirse en una posibilidad mucho más real. Además, el modelo tendría argumentos para enfrentarse a rivales como el Toyota Land Cruiser, combinando diseño robusto, tecnología moderna y capacidad para circular fuera del asfalto.
El regreso del Montero a Estados Unidos todavía no está confirmado, pero el desarrollo del Mitsubishi Pajero Hybrid cambia el escenario. La electrificación podría ser la clave para adaptar el histórico todoterreno a las exigencias actuales. Si Mitsubishi logra mantener su carácter aventurero y su resistencia, el nuevo Pajero podría convertirse en la base perfecta para recuperar también el nombre Montero entre los conductores estadounidenses.