Nissan ha encabezado la lista de los fabricantes de autos japoneses con mayor declive en confiabilidad. Los problemas con sus transmisiones continuamente variables (CVT) han sido especialmente notorios, ya que estas fallas suelen ocurrir mucho antes de los 160.000 kilómetros. Mecánicos de todo Estados Unidos han calificado algunos modelos de la marca como “bombas de relojería”. Los problemas eléctricos en los sistemas de infoentretenimiento y fallos en sensores han acrecentado aún más la falta de confianza en sus vehículos. El retiro masivo de casi 444.000 vehículos por defectos en los cojinetes del motor ha sido un claro indicio de las dificultades mecánicas persistentes que enfrenta Nissan.
Mitsubishi, una marca al borde de la desaparición en fiabilidad
La situación de Mitsubishi es aún más grave. La marca ha quedado completamente excluida de los principales informes de fiabilidad, y JD Power la ha clasificado en el último lugar entre los fabricantes de autos japoneses. Los problemas de transmisión y las fallas en componentes clave como las pantallas y los sistemas de dirección han sido reportados por los propietarios, quienes a menudo experimentan problemas poco después de comprar un vehículo. Además, los fallos en los sistemas de seguridad, incluso en autos casi nuevos, han alertado a los compradores sobre la poca fiabilidad de la marca.
Infiniti y sus costosos problemas
Infiniti, la división de lujo de Nissan, no se queda atrás. A pesar de su precio premium, modelos como el Infiniti QX80 se encuentran entre los SUV de lujo menos confiables. Las fallas mecánicas y eléctricas afectan a muchos de sus vehículos, y la nueva tecnología y los motores turbo de sus últimos rediseños solo han aumentado la probabilidad de fallas tempranas. Los altos costos de reparación han hecho que los compradores reconsideren su inversión en esta marca de lujo.
Conclusión: El legado japonés ya no asegura fiabilidad
Lo que hace que estas tendencias sean especialmente alarmantes es que no se trata de defectos aislados, sino de patrones recurrentes que afectan a múltiples modelos y años de fabricación. Con los problemas de vehículos a nivel industrial alcanzando sus niveles más altos desde 2009, marcas como Nissan, Mitsubishi e Infiniti se encuentran en la parte inferior de una curva preocupante. Para 2026, la lección es clara: aunque el legado de ingeniería japonesa sigue siendo fuerte en marcas como Toyota, Honda, Subaru y Lexus, la fiabilidad ya no está garantizada. Si la durabilidad a largo plazo es una prioridad, se recomienda alejarse de estas marcas hasta que se demuestren mejoras significativas en la calidad.