Primera y segunda etapa: Ciudad de México – San Cristóbal de las Casas. 900 km

Partimos en esta maravillosa aventura, que nos llevará en seis semanas, desde México DF hasta Ushuaia, en ...
23/11/2008

Javier Fueyo

El Pueblo Mágico
Es el sábado 22 de noviembre del 2008. Hollywood anuncia una nueva película de Bond…James Bond. En el golfo de Somalia (África) los “piratas” (quien iba a creerlo) siguen secuestrando barcos y tesoros ¡Petróleo! En EE.UU., la bolsa de Wall Stret sigue cayendo. La economía mundial pide auxilio. Las acciones de Ford ya valen apenas un dólar. General Motors pide ayuda al gobierno Americano. Mañana domingo hay elecciones a Gobernadores en Venezuela. Chávez se persigna. Y mientras el mundo vigila todo esto, nosotros partimos.

Estamos en el zócalo de México y Javier Barranco, Director de la revista Automóvil Panamericano, me entrega la llave, nos da un abrazo, levanta el dedo pulgar y se va. Antes me dice “cuídala, es la única que tenemos”. En 25 días otra persona le regresará esta misma llave, pero luego de que haya cruzado 9 países de Norte, Centro y Sudamérica. De ahí, él deberá todavía cruzar con esa llave otros 3 países. Al igual que la antorcha de las olimpiadas, esta llave será llevada desde la Ciudad de México hasta Ushuaia, el punto más al sur del continente Americano, allá, donde termina el mundo.

Y la bendita llave es de un Volkswagen Tiguán, que lleva pintado en sus puertas laterales la consiga: MEXICO-PATAGONIA.

La expedición ha sido dividida en 3 mangas. La primera cubre Ciudad de México/Cartagena, Colombia. La segunda, Cartagena/Lima, Perú. Y la tercera, Lima/ Usuhahia, Argentina, con finalización en Buenos Aires. Vaya viaje.

Como en toda historia y todo viaje de semejante magnitud, ya tenemos problemillas. El barco que nos cruzará de Panamá a Colombia se adelantó, y no nos podemos quedar 10 días en Panamá esperando otro carguero. Así que, hay que apurarse. Hay que llegar de México al puerto de Colón (Panamá) en 9 días. Veamos que nos tocará en esta primera manga del trayecto : 12 fronteras de migración -entre entradas y salidas; 12 de aduana; 2 puertos, y un millón de papeles para llenar en todos esos lugares.

Son las 17 hs. Pronto obscurecerá. Pongo el cambio, con Mónica -mi copiloto sentada a mi lado- nos abrochamos el cinturón y enfilamos hacia el sur. ¡Aquí vamos Patagonia!

La primera etapa será devorar kilómetros cuanto antes. Hay que achicar distancias con Panamá. Los tramites aduaneros de Centro América son reconocidos como problemáticos, en especial los de Nicaragua, donde uno puede pasarse todo un día en la frontera. Enfilamos hacia Puebla, con intención de seguir hasta altas horas de la noche. A las 20.00 hs entramos en Puebla a comprarme una chamarra. No he traído nada de invierno y el frío me está congelando. Aunque soy reacio a estas tecnologías, debo rendirme ante el echo de que el GPS MIO nos guía entre los corredores d e la ciudad. Entro a un hotel a preguntar sobre la carretera hacia Tuxtla Gutierrez. “No se lo aconsejo” me explica el amable conserje.“Dentro de pocos kilómetros el camino comienza a subir hacia el volcán de Orizaba. La neblina es espesa. No verá por donde va. Ya llegaron varios conductores cansados y quejándose. Mejor se queda en Puebla y sigue mañana”. Pienso en sus palabras. Donde fueres, haz lo que escucheres. Noche en Puebla. Gracias al Holiday Inn Centro Histórico de Puebla. Este país, y la impresionante amabilidad de su gente, nunca dejan de asombrarme.

Son las 6:30 de la madrugada. Todavía está obscuro. Partimos hacia Tuxtla. Trataremos de llegar incluso a San Cristóbal de Las Casas. A mitad de camino paramos a cargar gasolina. Un niño me pide que lo deje lavar el parabrisas del TIGUAN. Le digo que sí.

-¿Es nuevo? –pregunta mientras se trepa al capó y arroja agua y jabón sobre el vidrio.
-Sí. –respondo.
-¿Cuánto le costó?
-Me lo prestaron.
-El que se lo prestó debe ser muy amigo suyo –sentencia.

Cuando termina, pregunto cuanto le debo.
Mira a otros niños que lo rodean y arriesga:
-10 pesos.
Miro a los niños y comprendo que hay una apuesta entre ellos.
Le doy los 10 pesos.
-¡Se lo dio, se lo dio! -gritan todos mientras salen corriendo.

A las 19:00 hs, luego de cubrir otros 800 kilómetros, llegamos a la marca que nos impusimos en esta primera etapa.
Ubicada en la región conocida como los Altos de Chiapas, el TIGUAN entra a San Cristóbal de Las Casas, una de las primeras ciudades construidas en la Norteamérica española. Una vez mas el “aparatito” como yo llamo al GPS MIO, gana la puja y me guía por las intricadas y estrechas callejuelas. Calles con pisos de piedra algunas, y de laja otras, tan estrechas que, tenemos que calcular en cada esquina la maniobra de girar, para no dejar partes del TIGUAN en las ya de por si muy altas aceras. San Cristóbal es llamada también el “Pueblo Mágico”.

Es sin duda la capital cultural del estado de Chiapas. Sus 200,000 habitantes se identifican como criollos y mestizos, aunque en realidad conservan los rasgos característicos de las etnias amerindias de la región. San Cristóbal de Las Casas es una población vestida permanentemente de fiesta, visitada por viajeros de todos los rincones del mundo. Se dice que posee un cielo pintado, y en pocos minutos lo comprobamos, ya que entre nubes obscuras los rayos del sol caen blancos sobre la Plaza Central como si fuesen los dedos de Dios. Por hoy dejamos a TIGUAN bajo techo. Realmente va como una seda. Mónica se lo ha apoderado y ha manejado 700 de los 800 kilómetros que hicimos. Ahora caminamos por la Plaza 31 de marzo, que es el parque central, rodeado por el Parque de los Héroes y la Plaza de la Paz. Otras 19 iglesias confirman la devoción religiosa de San Cristóbal. Igual, cada iglesia de la ciudad posee su propia plazuela. Hablando de extrañezas, se podría decir que la famosa canción Perfidia, melodía de la también famosa película CASABLANCA, nació en San Cristóbal de Las Casas, ya que su compositor, Alberto Dominguez Borraz, es oriundo de esta ciudad.

Son ya las 11:00 hs. Mañana tenemos frontera. Guatemala. Que nos deparará el destino… nadie lo sabe. Por lo pronto ya comenzamos a sufrir algunos problemillas: nos olvidamos el cargador de nuestra cámara de fotos. Nos olvidamos el librito donde figuran que tenemos las vacunas que, algún país, tal vez nos exija. Y, a mi criterio, los papeles que llevo de identificación del TIGUAN me regalaran más de un problema con las “cultas” autoridades fronterizas. Veremos. Luego les cuento donde me equivoco, y donde no.
Ahí los dejo.

Emilio Scotto y Mónica Pino.
*Mi especial agradecimiento al precioso Hotel Ciudad Real de San Cristóbal, y a todos los mexicanos. Que gran país.