Volvo ha presentado los nuevos XC60 y XC90 híbridos enchufables de largo alcance, una importante evolución de dos de los modelos más representativos de su gama. El XC60 podrá alcanzar hasta 200 kilómetros de autonomía eléctrica, mientras que el XC90 llegará a 160 kilómetros en determinadas homologaciones, cifras que multiplican por más de 2,5 el alcance eléctrico de sus actuales versiones PHEV. La producción comenzará durante el otoño de 2026 y las primeras entregas están previstas para 2027.
La clave de esta evolución se encuentra en una nueva batería de mayor capacidad integrada en el suelo y en un motor eléctrico trasero más potente. Volvo ha desarrollado el sistema para que una gran parte de los desplazamientos cotidianos pueda realizarse sin poner en funcionamiento el motor de gasolina. En el XC60, la autonomía anunciada llega a 200 kilómetros, mientras que el XC90 ofrece hasta 160 kilómetros de conducción exclusivamente eléctrica.
Esta configuración permite mantener una de las principales ventajas de los híbridos enchufables: disponer de propulsión eléctrica para los trayectos diarios y un motor de combustión para viajes largos. La estrategia resulta especialmente relevante en un momento en el que Volvo continúa ampliando su gama completamente eléctrica, con modelos como el EX60, pero mantiene los PHEV como una alternativa para conductores que todavía necesitan la flexibilidad de un motor de gasolina.
El Volvo XC60 2028 también recibe una actualización estética y tecnológica considerable. El SUV incorpora cambios en el frontal y la parte trasera, nuevos elementos de diseño y un habitáculo renovado con una pantalla central de 11,2 pulgadas. Además, la tecnología de asistencia a la conducción incorpora nuevas funciones, entre ellas sistemas de frenado y dirección de emergencia, asistencia para cambios de carril y una cámara de visión 360 grados con representación tridimensional.
El XC90, por su parte, conserva su reciente evolución estética, pero adopta el mismo concepto híbrido enchufable de largo alcance. La gama mantiene además alternativas mild hybrid, de modo que Volvo ofrece diferentes niveles de electrificación dentro de sus SUV. En el caso del XC90, el modelo continúa configurándose como un SUV de siete plazas, mientras que su sistema PHEV combina el motor de gasolina con propulsión eléctrica y tracción integral.
Con esta evolución, Volvo transforma el papel tradicional del híbrido enchufable: ya no se trata simplemente de recorrer unos pocos kilómetros en modo eléctrico antes de depender del motor térmico. Los nuevos XC60 y XC90 pueden cubrir buena parte del uso cotidiano utilizando únicamente electricidad, mientras conservan la autonomía y flexibilidad necesarias para realizar viajes largos. La marca define precisamente estos modelos como un puente hacia una gama completamente eléctrica, una estrategia que convivirá con sus nuevos vehículos eléctricos.