Uno de los más grandes atractivos de un Chevvrolet Corvette, además de ser uno de los iconos de la industria automotriz norteamericana, es que cualquiera de los motores que puede tener es una auténtica fuente emocional.
Como una opción que se puede encargar está la de asistir y participar en el ensamble de la planta de poder del Corvette que uno acaba de adquirir; si de por sí para sus clientes debe ser algo muy gratificante hacerse un auto como estos, el hecho de tener disponible esa oportunidad es algo que muchos no rechazarán.
Pero como todo capricho tiene su precio, el que corresponde a involucrarse en el proceso de fabricación de este importante componente es de 5,800 dólares.
Un paquete de accesorios conmemorativos sobre el famoso deportivo se podrá adquirir con el fin de celebrar el aniversario 100 de Chevrolet. Un adecuado tributo al fundador de la marca a través de uno de sus más grandes íconos a la venta.