A finales de los años 70, BMW ya estaba marcando la pauta con sedanes como el 2500 y el 2800. Pero el BMW 745i, lanzado en 1980, representó el primer modelo de la Serie 7 y un cambio radical en la imagen de la marca. Con un diseño elegante y su distintivo morro de “tiburón”, este sedán insignia destacaba no solo por su lujo, sino por sus aspiraciones de ser la máquina de conducción definitiva. A diferencia de otros modelos de lujo, que priorizaban la comodidad, el Serie 7 fue diseñado pensando en el disfrute de la conducción, un detalle que lo hacía único en su categoría.
Diseño Imponente: De Lujo y Estilo
El BMW 745i de principios de los 80 contaba con una longitud de 500 cm y una distancia entre ejes de 278 cm, lo que le confería una presencia imponente. Su diseño agresivo pero refinado, especialmente con el frente en forma de tiburón, lo hacía destacar entre otros sedanes de la época. Sin embargo, el 745i no era solo apariencia. El interior estaba refinado con materiales de alta calidad y un lujo sutil que no recargaba, creando un ambiente ideal para quienes valoraban tanto la estética como el rendimiento.
Potencia y Rendimiento: El Alma BMW
El motor del BMW 745i no era solo una pieza de ingeniería. Equipado con un motor de seis cilindros en línea de 3210 cc, el 745i entregaba 177 caballos de fuerza a 5500 rpm. Sin embargo, el modelo más destacable era el 745i turbo, lanzado en 1980, que aumentaba la potencia a 249 caballos de fuerza y 252 lb-pie de torque, convirtiéndolo en una respuesta directa a los V8 de Mercedes. Este BMW no solo era para ser conducido, sino para disfrutar de cada curva. La combinación de potencia, maniobrabilidad y un chasis impecable lo convirtió en uno de los sedanes de lujo más apreciados por los conductores apasionados por la conducción.

El BMW 745i Turbo: Un Modelo Exclusivo
Aunque la mayoría de los 745i se exportaron en versiones más accesibles, el modelo 745i Turbo fue una rara joya que no llegó oficialmente a América. Este modelo era la respuesta de BMW a la creciente competencia de marcas como Mercedes y sus motores V8. Su motor turboalimentado lo hacía aún más potente y con un desempeño excepcional, lo que lo convertía en una máquina de alto rendimiento sin sacrificar el lujo. El 745i turbo, con su pintura gris metalizada y cuero rojo oscuro, sigue siendo un clásico de los 80s que muchos coleccionistas siguen buscando hoy en día.
Un Icono Cinematográfico y Automotriz
Los BMW 745i de los años 80 fueron populares no solo en las carreteras, sino también en la gran pantalla. Desde películas de acción como las de Steven Seagal hasta comedias como Nothing But Trouble, los E23, la plataforma en la que se basaba el 745i, se convirtieron en un símbolo de estatus y potencia. Hoy en día, los ejemplares de esta generación son considerados clásicos raros y poseer uno en buen estado es una verdadera rareza, ya que pocos ejemplares han sobrevivido al paso del tiempo. Su diseño único y su ingeniería avanzada siguen siendo una referencia para los autos de lujo de hoy.
El atractivo diseño exterior ha sido uno de los puntos fuertes de Genesis.