El piloto italiano en la polémica.
Soy de esos aficionados a las motos que no necesita tomar partido por un equipo o piloto. No me gusta que me digan motero, y menos en México, jeje. He disfrutado de los GGPP en varios continentes, en varias especialidades y nunca he sentido la necesidad de ir al circuito con una u otra bandera. La afición la aprendí de mi hermano al que se la contagio la Vespa de nuestro papá. Recuerdo con especial cariño las carreras en el Jarama en los 80, Cardús, Sito y Garriga, q.e.p.d., y por supuesto Nieto alimentaron mis primeras pasiones "agonísticas" (como llaman los italianos a la sana competición).
Hoy vivo en el norte de América así que alargué una oportuna fiesta de cumpleaños, conecté mis SONY inalámbricos a las Macbook, me pude looguear en motogp.com y me preparé para combatir el sueño y ver la carrera en el circuito de Sepang al sur de Kuala Lumpur, Malasia. Me ganó el sueño en la salida pero por fortuna remonté para ver el excelente espectáculo de Pedrosa, Lorenzo y los pases y repases de Rossi y “Márquez”. Hasta que Rossi la cagó. No sé si entró en el juego o lo creó él pero el resultado fue un desastre.
Un montón de aficionados sufrimos viendo al mejor piloto de todos los tiempos en una maniobra penosa, una guarrada que si no fuera Rossi a cualquier otro piloto le habría salido mucho más cara, probablemente la suspensión de licencia por una buena temporada en categorías menores.
Lo que yo quiero pedirle a Rossi es que vaya a Valencia, gane el título que merece y siga construyendo la leyenda y sumando victorias para superar a Agostini, que nos haga olvidar Malasia rápidamente. También que no enseñe nunca más esas mañas de piloto marrullero que no es, inteligente y cabeza fría como ninguno, capaz de mandar a psiquiatra al más pintado, pero limpio en la pista.
En Valencia en la pista del levante español que lleva el nombre del paisano Ricardo Tormo me gustaría llevar la bandera blanca de la deportividad, del Motociclismo con mayúsculas y por supuesto la bandera de Rossi, Márquez, Lorenzo y una interminable lista de pilotos que me han hecho feliz durante años.
Uno de los más grandes en la historia del motociclismo.