Continúa la caída de ventas en USA

Abril fue otro mes negro para las ventas de automóviles en Estados Unidos, aunque los analistas ven ...
04/05/2009

Javier Fueyo

Además, el mensaje de la Casa Blanca de comprar vehículos estadounidenses, repetido por el presidente estadounidense, Barack Obama, durante su alocución sobre el estado de Chrysler, parece estar surtiendo efecto.  En abril, las pérdidas de ventas de General Motors (GM) y Ford fueron considerablemente inferiores a las de Toyota, en contraste con la tendencia de los últimos años.

Mientras que la demanda de vehículos de General Motors cayó un 33,7 por ciento y la de Ford un 31,6 por ciento, Toyota, el primer fabricante mundial de automóviles, perdió casi un 42 por ciento.

Los directivos de GM (que tiene hasta el 1 de junio para evitar la quiebra en la que ayer se declaró Chrysler) agradecieron hoy públicamente a Obama el apoyo que está demostrando por el sector estadounidense.

General Motors (GM), que vendió 173.007 vehículos el mes pasado frente a los 260.922 del mismo periodo del 2008, dijo que en comparación con las ventas de marzo, la de la demanda de sus vehículos aumentó un 11 por ciento, unos 16.600 automóviles.

GM, que está preparándose para aprovechar esa recuperación en el segundo semestre del año, dijo que espera reducir sus inventarios de vehículos de los 742.000 actuales a 525.000 a finales de julio. En las próximas semanas, el fabricante cerrará temporalmente varias plantas para reducir su producción en unos 190.000 vehículos. En el segundo trimestre del año producirá 390.000 vehículos, un 53 por ciento menos que en el mismo periodo del 2008.

Y Ford, el único de los Tres Grandes de Detroit (GM, Ford y Chrysler) que no ha tenido que solicitar ayudas públicas para seguir operando y que vendió en 134.401 vehículos en abril, dijo que por sexta vez en los pasados siete meses, su cuota de ventas a particulares aumentó. Ford también destacó que los nuevos autos del grupo están disfrutando de un gran éxito en el mercado y anticipó que el futuro empieza a ser cada vez más esperanzador especialmente para la compañía.

Mientras, Chrysler perdió un 48 por ciento de la demanda en abril, una caída que todavía no refleja los efectos de la suspensión de pagos entre los consumidores estadounidenses. Pero Jim Press, vicepresidente del consejo de administración y presidente de Chrysler, coincidió en que a pesar de la caída de las ventas, la demanda se está estabilizando.

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