El Salón Internacional del automovil de Frankfurt se caracteriza entre todos los demás eventos automotrices a nivel mundial como uno de los más completos escaparates para todas las marcas que buscan alcanzar presencia en cada rincón del planeta.
En esta ocasión siguiendo las tendencias “azules” del salón, cada marca se ha esforzado en presentar las diferentes propuestas y tecnologías a su alcance rivalizando entre ellas por ser la mejor. Sin embargo no todos los lanzamientos son bien recibidos, por lo que en este recuento los hemos catalogado como El bueno, El malo, y el Feo.
El bueno…
La preocupación de la bávara BMW por desarrollar y ofrecer vehículos más eficientes ha dado como resultado la creación del concepto Vision EfficentDynamics, un auto cuya existencia no significa otra cosa más que la cúspide en cuanto a eficiencia se refiere.
Este súper deportivo promete el mismo dinamismo de un vehículo de alto octanaje, pero con la ventaja del consumo moderado de combustible. Sus cifras denotan una aceleración de 0 a 100 km/hr en tan solo 4.8 segundos, un consumo promedio de 26.5 kilómetros por litro, un nivel de emisiones de CO2 de tan solo 99 g/km, y una autonomía impresionante de 700 kilómetros.
Por si fuera poco, su apariencia estética no nada más atrae por sus atrevidas e innovadoras formas, sino que además nos recuerda bastante a un M1, por lo que no sería de extrañar que en un futuro pudiéramos conocer la nueva generación de tan emblemático vehículo.
El malo…
Finalmente tenemos al malo de la película. Lo anterior no se debe a su silueta o diseño, sino porque justo en medio de un evento que pugna por las tecnologías eléctricas éste se atreve a mostrarse como un verdadero monstruo excesivo sediento de combustible fósil.
Nos referimos al Bentley Mulsanne, un claro ejemplo de la prepotencia e inmunidad que el dinero puede conseguir. Grande por donde se le vea, este vehículo se beneficia de un corazón V8 que entrega 505 HP acoplado a una transmisión automática de ocho velocidades.
A pesar de que la tecnología utilizada en su fabricación obedece a una nueva generación de materiales y desarrollo, el simple hecho de que se presente ante una amplia gama de modelos eléctricos e híbridos hace que se convierta en el modelo menos amigable.
El feo…
Por su parte y como un claro contraataque a BMW, la alemana Audi presentó su concepto eléctrico e-Tron basado netamente en las líneas del actual R8. Dicho prototipo cuenta con cuatro motores eléctricos posicionados en la parte posterior de cada rueda, cuyo funcionamiento es similar al de una tracción integral con un reparto 30-70.
Su potencia máxima es de 313 HP, con lo que consigue alcanzar una aceleración de 0 a 100 km/hr en tan solo 4.8 segundos, una autonomía de 248 km, y una velocidad tope controlada para evitar el gasto innecesario de energía de tan solo 200 km/hr.
Desafortunadamente debido a los requerimientos del vehículo, la silueta del mismo deja mucho que desear cayendo inclusive en un aire retrógrado que no le favorece. La utilización en exceso de líneas rectas en parrilla, rines y tapa del motor provocan que el diseño se recargue y deje mucho que desear.