Lo más interesante del Ford Shelby GT500 es el motor: un V8 de 5,4 litros y 540 HP con 510 lb-pie de torque es el principal atributo del nada tímido Mustang. Claro, también es muy pesado, pues son 4 mil libras en vacío lo que tiene que mover el propulsor, pero aún así, promete prestaciones cercanas al del superdeportivo de Ford: el GT.
Al verlo, la estampa inspira respeto, y hasta cierto temor. Una toma de aire real, rines más grandes y la tradicional pintura con franjas en otro color, distinguen al Shelby GT500 del Mustang GT, que luce endeble. Vendrá ligeramente más equipado y estará disponible en la versión convertible. Ambas versiones arribarán a los dealers en la primavera próxima.
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