Exteriormente, un nuevo diseño de los grupos ópticos traseros y llantas de aluminio de serie desde la versión más básica (la SE) son las únicas diferencias con el Charger 2008. Interiormente, ciertos detalles, como inserciones en la tapicería de las puertas de color plata, o un marco, también plateado, en los portavasos de la consola central y en la palanca de cambio son los cambios más llamativos.
La verdadera novedad, equipamiento aparte, hay que buscarla en el motor HEMI V8 del Dodge Charger R/T que incrementa, como hemos comentado, su potencia y torque, a la vez que mejora su fuel economy en la variante AWD, gracias al añadido de un sistema de transmisión activa que permite la desconexión de la transferencia de torque al eje delantero cuando las circunstancias lo permiten.
Por lo demás, la versión 2009 se carácteriza por una incorporación de nueva dotación de serie a cada una de las variantes del Dodge Charger y por el añadido de un nuevo color de carrocería a toda la familia, el azul oscuro que reemplaza al azul perlado.
Dodge todavía no ha facilitado datos sobre el precio ni el mpg del Charger 2009, pero calculamos que, ante la escasez de cambios, no diferirán mucho de los actuales 23,210 dólares que cuesta el Charger SE y los 31,455 que vale el Charger R/T AWD.
Sobre la versión tope de la gama, el SRT8, Dodge ha anunciado un interior más refinado y nueva dotación de serie, como climatizador dual automático, luces automáticos, reposacabezas delanteros nuevos, arranque remoto o filtro de aire y calefacción en los asientos, para el SRT8.
También de partida el SRT8 recibe modificaciones en sus sistemas ABS y ESP y ciertos retoques en la suspensión.
En la presentación del plan de negocios del Grupo Chrylser para el periodo 2010-2014, aparecen dos imágenes de lo que podría ser el perfil y el panel de instrumentos del Dodge Charger 2011.