El Toyota 2000GT es un deportivo icónico de los años 60 que combina diseño elegante y rendimiento avanzado para su época. Equipado con un motor de seis cilindros en línea de 2,0 litros y 110 kW de potencia, su estética se inspiró en el Jaguar E-Type, destacando por su parrilla cromada en forma de T y su parabrisas aerodinámico. Además, su aparición en la película de James Bond You Only Live Twice consolidó su fama mundial y su estatus de objeto de colección muy codiciado.
El Celica GT-Four es un deportivo de edición limitada que alcanzó notoriedad gracias a su participación en el Campeonato Mundial de Rally. Con solo 2.500 unidades producidas, incorpora el motor 3SGTE que ofrece potencia lineal y manejo preciso. Su historia en el rally y la escasez de repuestos aumentan su valor entre coleccionistas, consolidándolo como una pieza histórica dentro del legado de Toyota en competición.
El MR2 Spyder, de la tercera generación de la línea MR2, destacó por su ligereza y agilidad. Con un motor 1,8 litros de 138 caballos y un tiempo de 0 a 100 km/h de 6,8 segundos, su chasis equilibrado y su diseño único de “ojos de rana” lo convierten en un deportivo apreciado por su carácter ágil y su exclusividad. Su limitada producción entre 2000 y 2005 refuerza su estatus de objeto de colección.
El FJ40 Land Cruiser es un todoterreno clásico con diseño robusto y confiable. Fabricado entre 1960 y 1984, su reputación por la durabilidad y la capacidad todoterreno lo ha hecho extremadamente deseable para coleccionistas. La disponibilidad limitada y las restauraciones costosas han incrementado su valor, convirtiéndolo en un icono de los SUV antiguos y un símbolo del espíritu aventurero de Toyota.
El Supra Mk4 es uno de los deportivos japoneses más legendarios de los años 90. Equipado con el motor 2JZ-GTE de seis cilindros, 321 caballos de serie y posibilidad de modificaciones extremas, ofrece prestaciones excepcionales y una aceleración memorable. Su combinación de potencia, diseño y personalización lo convierte en una de las inversiones más sólidas dentro del mercado de coches de colección.
El Toyota Mega Cruiser, producido principalmente para el ejército japonés, es una versión japonesa del Hummer. Limitado a unas pocas unidades civiles, destaca por su tamaño, ligereza relativa y capacidad todoterreno. Su rareza y diseño peculiar lo convierten en un objeto extremadamente deseado por coleccionistas que buscan vehículos fuera de lo común y con historia militar.
El Toyopet Crown fue el primer vehículo de Toyota vendido en Estados Unidos. Con apenas 287 unidades distribuidas en el mercado norteamericano, su escasa presencia y carácter histórico lo hacen extremadamente raro. Este modelo representa un capítulo clave de la historia de Toyota en América y es muy valorado por coleccionistas interesados en la evolución de la marca.
El WiLL Vi es un coche urbano producido entre 2000 y 2002, limitado a 16.000 unidades en Japón. Su diseño excéntrico y su enfoque en sostenibilidad y economía de combustible lo convierten en un modelo singular. La posibilidad de importación legal a Estados Unidos a partir de 2025 y su apariencia inusual lo transforman en un objeto de colección con gran potencial de apreciación futura.
Relacionadas
Precio del Mercedes SLS AMG Black Series 2014
Un superdeportivo de 622 caballos de fuerza que acelera de 0-60 mph en 3.5...