El SF90 Stradale preparado por Liberty Walk se siente salvaje, con un widebody bajo y agresivo. Tener uno significa jornadas de circuito y adrenalina constante. La potencia híbrida irrumpe con cierta imprevisibilidad en la calle. El estilo lo domina todo, quizá en exceso. Su sola presencia grita velocidad.
El Revuelto de Mansory mira con agresividad, pensado para perfiles audaces. El V12 híbrido ruge con furia repetida. Las piezas de carbono aligeran todo menos la factura. En pista se agarra, en la calle se suaviza. La potencia queda flotando en el ambiente.
Novitec exprime aún más el V6 biturbo. Parece hecho para vueltas infinitas. El sonido se vuelve adictivo. Conducirlo a diario contradice su intención de carreras. El boost siempre parece al borde del exceso.
Mansory convierte al 750S en una máquina feroz. La propiedad se vuelve casi exclusiva de circuito. El V8 grita placer. El confort desaparece rápido. La velocidad se adueña de cada instante.
El kit Liberty Walk hace que el GT3 RS se agazape, listo para atacar. Nació para devorar curvas. El alerón gigante habla de carga aerodinámica. En calle es duro. Energía de pura competición.
TechArt eleva la tracción total y la potencia. Se siente omnipotente tanto paseando como atacando. Las modificaciones se acumulan. La fuerza contradice su apariencia discreta. La tracción nunca te suelta.
El Venom F5 vive en el extremo. Se posee poco, se usa en pista. El empuje es demencial. La realidad se curva a su alrededor. La velocidad deja de ser un número.
Hennessey convierte al Demon 170 en un arma de cuarto de milla. Los lanzamientos son violentos. El nitro marca el pulso. Su legalidad callejera se siente dudosa. Los burnouts quedan grabados.
AMS Alpha reconstruye al GT-R más fuerte que nunca. Pensado para guerras de banco. Los turbos descargan furia constante. El AWD contradice sueños de drift. El titán despierta otra vez.
Relacionadas
Precio del Mercedes SLS AMG Black Series 2014
Un superdeportivo de 622 caballos de fuerza que acelera de 0-60 mph en 3.5...