Fabricado entre 1996 y 2012, el Porsche Boxster representa la puerta de entrada más pura al ADN de la marca. Su configuración de motor central, dirección precisa y equilibrio dinámico ofrecen sensaciones que justifican su prestigio. Los 986 pueden encontrarse desde 10.000 dólares, mientras que los 987 bien conservados oscilan entre 20.000 y 35.000 dólares, siempre revisando su historial mecánico.
El BMW Z4 combina proporciones clásicas de roadster con un comportamiento sólido y refinado. La primera generación E85 (2002–2008) ofrece una excelente relación precio-prestaciones, con unidades desde 8.000 dólares. El E89 añade más tecnología y confort, aunque eleva el rango hasta los 35.000 dólares en los mejores ejemplares.
Los Maserati Coupé y Spyder de principios de los 2000 destacan por su diseño italiano firmado bajo la herencia de Giugiaro y su V8 atmosférico de 4.2 litros con ADN Ferrari. Por entre 15.000 y 30.000 dólares se accede a un auténtico gran turismo, aunque con costes de mantenimiento acordes a su exclusividad.
El Jaguar XK8 y el XKR representan la elegancia británica aplicada a un gran turismo con motor V8. Diseñados bajo la dirección de Geoff Lawson, combinan lujo, presencia y potencia. Sus precios parten desde los 6.000 dólares, aunque las mejores unidades se sitúan entre 10.000 y 25.000 dólares, siempre con una revisión previa imprescindible.
El Audi TT de segunda generación (2006–2014) destaca por su diseño atemporal y una experiencia deportiva equilibrada. Disponible con tracción delantera o quattro, motores turbo eficientes y un interior bien resuelto, ofrece un carácter especial sin excesos. Hoy se encuentra entre 10.000 y 25.000 dólares, siendo una opción muy racional.
El SLK55 AMG es uno de los roadster compactos más carismáticos jamás fabricados por Mercedes. Su V8 atmosférico de 5.4 litros ofrece prestaciones contundentes y sonido auténtico AMG. Bien mantenido, su precio oscila entre 15.000 y 30.000 dólares, una cifra muy contenida para su nivel de prestaciones.
El Lotus Elise es la definición de coche para puristas. Ligero, analógico y extremadamente comunicativo, ofrece una experiencia de conducción difícil de igualar incluso hoy. Las unidades de principios de los 2000 suelen situarse entre 35.000 y 50.000 dólares, justificadas por su exclusividad y su enfoque radical.
El Dodge Viper original es músculo americano en estado puro: diseño agresivo, V10 descomunal y cero ayudas electrónicas. Las unidades RT/10 de los años 90 aún pueden encontrarse desde 35.000 dólares, aunque los ejemplares más cuidados superan con facilidad los 60.000, reflejando su estatus de icono.
El Aston Martin DB7 es una de las formas más accesibles de entrar en el universo de la marca británica. Los modelos con motor seis cilindros se sitúan entre 20.000 y 40.000 dólares, mientras que los DB7 V12 Vantage alcanzan cifras superiores. Elegancia, lujo y prestaciones en un conjunto que sigue sintiéndose especial.
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