El BMW M3 parece tenso incluso detenido, como si estuviera esperando una orden que nunca llega. La dirección se siente viva, a veces demasiado, intentando equilibrar el uso diario con una actitud deportiva que no siempre encaja. Aun así, sigue siendo uno de esos coches que podrías llevar a cualquier sitio sin parecer fuera de contexto. La gente lo mira, quizá porque ya lo conoce demasiado bien, quizá porque sigue representando una referencia inevitable.
El Audi RS5 Sportback aparenta calma hasta que decide no hacerlo. Esconde su sonido, su empuje y su carácter hasta el momento justo. Se comporta educadamente, pero hay una tensión constante bajo la superficie. Parece diseñado para alguien que no quiere explicar por qué su coche es rápido. Es uno de esos modelos que, con el tiempo, envejecen de forma extraña… y normalmente para bien.
El Kia Stinger GT sigue sintiéndose como una buena idea que llegó un poco tarde. Es rápido, cómodo y refinado, quizá demasiado pulido como para resultar memorable. Lo conduces y te preguntas por qué nunca terminó de despegar; luego sigues preguntándotelo. Tiene una nostalgia suave, como una canción que no saltas, pero tampoco escuchas hasta el final. En 2026, su mayor valor es precisamente ese carácter incomprendido.
El Mercedes-AMG CLA 45 vive en una contradicción constante. Es ruidoso y discreto al mismo tiempo, juguetón y serio, una combinación que suena mejor de lo que a veces se siente. Actúa como si no le importara, pero claramente sí. Visualmente transmite seguridad, pero al conducirlo puede resultar tan estimulante como agotador. Tal vez crezca en el recuerdo… o tal vez no.
El Dodge Charger sigue sintiéndose grande y pesado, incluso después de múltiples ajustes. El sonido ha cambiado, pero intenta recordar lo que fue. Da la sensación de que significa algo importante, aunque cuesta definir exactamente qué. Es cómodo si no le exiges demasiado. En las carreteras silenciosas de hoy parece fuera de lugar, aunque quizá siempre lo estuvo. Eso también forma parte de su identidad.
El Cadillac CT5-V Blackwing se siente como un coche construido para demostrar que todavía era posible hacerlo “a la antigua”. Hay orgullo en cada aceleración, un orgullo firme pero no arrogante. Tiene ese empuje que te hace reír y dejar de pensar por un momento. Puede que no lo necesites en absoluto, pero aun así lo deseas. En 2026, transmite claramente la sensación de ser lo último de algo.
El Alfa Romeo Giulia Quadrifoglio parece creer en su propia leyenda. En las curvas se siente vivo… hasta que deja de serlo. Se compra por emoción, una emoción que va y viene. Es rápido, quizá demasiado delicado para sí mismo. Hay algo frágil en lo fuerte que intenta ser, pero todo eso tiene sentido dentro de su lógica. No es racional, pero tampoco pretende serlo.
Relacionadas
Precio del Mercedes SLS AMG Black Series 2014
Un superdeportivo de 622 caballos de fuerza que acelera de 0-60 mph en 3.5...