Uno de los Ford más rápidos de la época. Su V8 de 429 pulgadas cúbicas entregaba hasta 370 hp, logrando cifras más que competitivas para un auto grande y pesado.
No es el típico muscle car, pero su V12 de 5.7 litros lo metía en la pelea. Alcanzaba una gran velocidad final, siendo uno de los más rápidos en recta.
Equipado con el legendario 426 HEMI, este modelo entregaba 425 hp. Potente, agresivo y muy rápido en el cuarto de milla.
Diseñado para NASCAR, su enorme alerón no era solo estética. Era rápido, aerodinámico y uno de los más extremos de la década.
Un “tapado” de la época. Su V8 de 455 pulgadas generaba un torque brutal, permitiéndole marcar grandes tiempos en aceleración.
Uno de los muscle más respetados. Su motor LS6 de 450 hp lo convertía en una bestia tanto en aceleración como en velocidad.
Con el motor Ram Air IV, este Pontiac era de lo más rápido disponible. Equilibrio entre potencia y rendimiento que lo deja en la cima del ranking.
Relacionadas
Precio del Mercedes SLS AMG Black Series 2014
Un superdeportivo de 622 caballos de fuerza que acelera de 0-60 mph en 3.5...