Genesis atraviesa una transformación profunda de su gama. La llegada del GV90 2027, cuarto SUV de la marca, refuerza una estrategia cada vez más centrada en los vehículos elevados, mientras los sedanes pierden protagonismo. En apenas seis años desde el lanzamiento del GV80, la compañía ha desplazado claramente su volumen hacia los SUV, que ya representan una parte dominante de sus ventas. El mensaje de José Muñoz, CEO de Hyundai Motor Company, durante la presentación del nuevo modelo fue revelador: Genesis seguirá observando el mercado, pero la demanda estadounidense se inclina claramente hacia los SUV. Para una marca premium que necesita rentabilidad y volumen, mantener modelos con ventas reducidas podría resultar cada vez más difícil.
El posible cambio afecta especialmente a los modelos con menor volumen comercial. El Genesis G70 acumula alrededor de 7.000 unidades vendidas en lo que va de año, una cifra superior a la registrada en 2025, pero todavía muy inferior a las más de 20.000 unidades del SUV GV70. La diferencia también se aprecia entre el G80 y el G90 frente al GV80 y su variante coupé. Aunque Genesis todavía no ha anunciado la desaparición de ninguno de sus sedanes, los números explican por qué estos modelos podrían quedar expuestos si la compañía decide concentrar recursos en los productos con mayor demanda. El futuro de Genesis parece cada vez más ligado a los SUV, y el G70 podría ser uno de los primeros en sufrir las consecuencias de esta transformación.
La electrificación será el otro gran eje de esta estrategia. El GV90 2027 llega como un SUV eléctrico de gran tamaño con una autonomía anunciada de 310 millas y hasta 657 CV gracias a sus dos motores. Además, la marca estudia la posibilidad de desarrollar una variante de autonomía extendida, que combinaría propulsión eléctrica con un generador alimentado por gasolina. Esta tecnología permitiría mantener las ventajas de la conducción eléctrica reduciendo algunas de las limitaciones asociadas a la autonomía, una fórmula que está ganando interés dentro de la industria premium.
La ofensiva no termina con el GV90. Genesis también ha presentado un nuevo sistema híbrido para el GV80, basado en un motor de gasolina turboalimentado de 2,5 litros acompañado por dos motores eléctricos integrados en la transmisión. El conjunto desarrolla 350 CV, frente a los 300 CV del SUV convencional, al tiempo que busca mejorar notablemente el consumo. El planteamiento sigue una tendencia que ya se observa en otros modelos del grupo Hyundai: combinar motores de combustión conocidos con electrificación para conseguir más prestaciones y eficiencia sin depender exclusivamente de una batería de gran capacidad.
Por ahora, Genesis no ha confirmado que vaya a eliminar sus sedanes, por lo que hablar de su desaparición definitiva sería prematuro. Sin embargo, la dirección estratégica resulta evidente: más SUV, mayor electrificación y una búsqueda constante de los segmentos con mayor demanda. Si esta tendencia continúa, modelos como el G70, G80 o G90 podrían tener cada vez más difícil justificar futuras generaciones frente a SUV capaces de ofrecer más espacio y una posición de conducción elevada. El GV90 no solo amplía la familia Genesis: también puede marcar el comienzo de una época en la que los sedanes de la marca de lujo coreana dejen de ser protagonistas.
Un superdeportivo de 622 caballos de fuerza que acelera de 0-60 mph en 3.5 segundos.
La nueva Mexican 500 se realizará en Mexicali, Ensenada y San Felipe a finales de septiembre.
La Fórmula 1 corre en Alemania rodeada de escepticismo hacia Pirelli, quien asegura dará buenos productos para que no pase lo de Silverstone.
Han renovado su contrato por 5 años más.