Hyundai ha presentado en China uno de sus eléctricos más llamativos de los últimos tiempos: el Ioniq V, una berlina desarrollada específicamente para este mercado por Beijing Hyundai que destaca tanto por su diseño como por su precio. El modelo puede reservarse desde 119.900 yuanes, unos 17.800 dólares, una cifra inferior a la del Hyundai Venue, señalado como el coche nuevo más barato de Estados Unidos. Lo más sorprendente es que no estamos ante un pequeño urbano: el Ioniq V mide 4,9 metros de longitud y ofrece una distancia entre ejes de 2,9 metros, situándose prácticamente al nivel de un Hyundai Sonata o un Toyota Camry.
La estética es uno de los principales argumentos del Ioniq V. Hyundai ha apostado por una carrocería fastback de aspecto futurista, puertas sin marco y proporciones que recuerdan incluso a algunos modelos de Lamborghini, especialmente por sus líneas tensas y su silueta baja. La oferta de ocho colores también rompe con la tradicional gama de tonos discretos de muchas berlinas occidentales, con opciones como Oro Cibernético, Verde Gamma y Morado Dimensional. En el habitáculo, la apuesta tecnológica continúa con una impresionante pantalla 4K de 27 pulgadas, acompañada por un procesador Snapdragon 8295 de Qualcomm y un sistema de visualización frontal.
El equipamiento tecnológico tampoco se queda atrás. Hyundai incorpora modelos de inteligencia artificial de Baidu y ByteDance, mientras que Momenta aporta la tecnología de asistencia a la conducción. A ello se suman nueve airbags y diferentes sistemas de seguridad activa. En cuanto a la mecánica, el Ioniq V utiliza un único motor eléctrico trasero disponible con 188 o 225 CV, acompañado por baterías LFP de 53,5 y 66,8 kWh suministradas por CATL. Dependiendo de la configuración, Hyundai anuncia autonomías de entre 520 y 650 kilómetros según el ciclo CLTC, aunque estas cifras no pueden compararse directamente con las homologaciones EPA utilizadas en Estados Unidos.
La versión más interesante es precisamente la de mayor batería, capaz de anunciar hasta 404 millas, unos 650 kilómetros de autonomía CLTC, con un precio equivalente de aproximadamente 20.800 dólares. Incluso aplicando una reducción considerable para aproximar el resultado a una homologación más exigente, la relación entre precio, tamaño, tecnología y autonomía resulta extraordinariamente competitiva. Además, el Ioniq V ofrece unas dimensiones propias de una berlina familiar grande, por lo que no sacrifica necesariamente espacio para conseguir esa tarifa de acceso tan agresiva.
El precio adquiere todavía más relevancia al compararlo con el mercado estadounidense. El Ioniq V básico cuesta alrededor de 3.000 dólares menos que el Hyundai Venue, que actualmente representa la puerta de entrada a los coches nuevos en Estados Unidos según la información proporcionada. Sin embargo, hay una cuestión fundamental: Hyundai no ha confirmado que el Ioniq V vaya a venderse fuera de China. Por ahora, su espectacular relación calidad-precio es exclusiva del mercado chino y no existe garantía de que pueda llegar a Europa o Norteamérica con unas tarifas siquiera parecidas.
El Ioniq V demuestra hasta qué punto está evolucionando el mercado eléctrico chino y cómo algunos fabricantes están combinando diseño de alto impacto, grandes dimensiones, inteligencia artificial y tecnología eléctrica por precios que hace pocos años parecían imposibles. Con un tamaño similar al de un Camry, hasta 225 CV y una autonomía anunciada de 650 kilómetros, el nuevo Hyundai plantea una fórmula difícil de ignorar. Su mayor incógnita no está en sus cifras, sino en si Hyundai se atreverá algún día a llevar esta propuesta a otros mercados y cuánto costaría entonces.
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