Sin gastar una gota de combustible, sin tener escape ni catalizador y sin emitir un gramo de CO2, el Leaf EV, según Nissan, tendrá un rendimiento equivalente a 367 mpg, fruto de 16 años de investigación en el desarrollo de baterías recargables. Tal dato corresponde al considerar la eficiencia energética de su generador eléctrico.
La diferencia de casi 140 mpg entre el Chevrolet Volt y el Nissan Leaf parece ser bastante sencilla: el modelo americano se alimenta de un generador estático dentro del auto para alimentar sus baterías, mientras que el Leaf puede alimentarse de la red eléctrica, 60% más eficiente.
Si la EPA dice que debe someter al Volt para garantizar que su consumo es real, también lo deberá hacer con el Nissan Leaf, pues también se venderá en USA. Ahora la batalla pasará de ser GT-R vs. Corvette ZR1 a Leaf vs. Volt.
Mientras GM y el gobierno de Obama depositan en los coches eléctricos la confianza para salvar al planeta y la industria del automóvil en Estados Unidos; el presidente de Audi para América, John de Nysschen, opina que el Chevrolet Volt es, sencillamente, el coche de los idiotas.