Aston Martin DBS: Este interior es lujoso y elegante, utiliza los mejores materiales, está a la altura de James Bond, es típicamente inglés y transmite toda la deportividad de un Aston Martin. Es un auto único, pues no podemos encontrar sino en el DBS el punto medio entre lo mecánico de un auto alemán y lo artístico de una carrocería italiana. Los materiales son de primera, y destacamos al cuero que recubre el tablero y al excepcional Alcantara de los asientos (y al diseño de estos). Los instrumentos tienen esa sobriedad inglesa que imprime Aston Martin, que se combinan con un diseño vanguardista y pasional. Los botones no están enfocados a dejarlo todo a la mano, sino en acelerar el pulso cardiaco del conductor.
Audi A5/S5: Básicamente este coupé (ahora con variante convertible) recibe el mismo interior del sedán A4, pero gracias a su vocación deportiva recibe ciertos acentos y elementos que exaltan la belleza de su diseño. Lo que más destaca de este habitáculo es la calidad de los materiales y la perfección en la construcción –en el S5 mejora aún más-, mientras que la interfaz MMI por fin es intuitiva. El tablero siempre será negro, así que al ordenar el tapizado en cuero del mismo tono en combinación con la fibra de carbono, el habitáculo se verá mejor. El equipo de sonido diseñado y fabricado por Bang & Olufsen cuenta con fidelidad exquisita.
BMW M3: Es bien sabido que BMW hace espectaculares autos con performance superior y diseño atemporal, pero su punto flaco siempre son las cabinas de sus modelos, algo frías y mecánicas. En el caso del BMW M3 es precisamente esto lo que destaca, pues a su V8 de más de 400 HP solo le queda bien un interior agresivo y rudo. En diseño, disposición de elementos y tamaño, es exactamente el mismo que el de cualquier Serie 3, pero gracias a la incorporación de fibra de carbono, sistema iDrive de serie, sillas tipo cubo y tapicería en cuero de esmerada calidad –junto a los colores distintivos de la división Motorsport-, la coherencia del exterior/prestaciones/habitáculo es difícil de hallar.
BMW Z4: La más reciente creación de esta casa bávara entra a nuestro listado gracias al cambio radical que ha sufrido este modelo. El Z4 2008 si bien contaba con buenos materiales, pecaba por un diseño monótono y aburrido. El modelo 2009/2010 no tiene este defecto, y por el contrario se le ha dotado bonitas combinaciones de colores que le brindan alegría. El diseño es totalmente ergonómico y tiene un claro aire retro, que lo hace sobresalir sobre su competencia (Mercedes SLK, Audi TT). Reciben especial atención los mandos del aire acondicionado y la comodidad de sus dos sillas, y solo queda por mejorar el volante, que podría tener un diseño más acorde con la carrocería.
Ferrari California: Si queremos ver para dónde va Ferrari, hay que sentarse en el California. La armadora italiana nos tiene acostumbrados a las mejores pieles del mundo motor y a una confección a prueba de errores, pero es el diseño de su tablero lo que cautiva. Todas las formas terminan suavemente y se unen en algún punto, todos los elementos son discretos y están bien ubicados. Hace falta mirar hacia el cuadro de instrumentos para quedar enamorado de su pantalla LCD que indica todas las funciones posibles en un deportivo. La pantalla del navegador y los tres botones del funcionamiento mecánico son los que imprimen mayor modernidad al conjunto, y los controles rojos en el volante nos llevan a la Fórmula 1.
Ford Mustang: El ‘pony-car’ por excelencia saca el pecho por los autos norteamericanos en nuestro listado, y las razones son concretas. En primer lugar, la calidad de realización se acerca al de un modelo europeo y se aleja bastante a lo que nos tenían acostumbrado las firmas locales. El diseño sigue siendo retro, y aunque no es el más ergonómico que podemos encontrar, no peca por engorroso o difícil de manejar. La disposición de los indicadores (tacómetro, velocímetro, etc.) y los generosos paneles en aluminio cepillado nos recuerda que estamos frente a un deportivo norteamericano que además tiene 45 años de historia. El habitáculo es espacioso, y cuando se equipa con tapicería en cuero y la opción Glass Roof se ve mucho mejor.
Jaguar XK: Gracias al XK, Jaguar dio un salto gigante en calidad y diseño. El interior del felino deportivo es sexy, provocativo, elegante, moderno, con clase, bien hecho, intuitivo y único. Para complementar la joya que diseñaron en Inglaterra, cada forma del interior se representa perfectamente en su carrocería. Adicionalmente cuenta con espacio para 4 más que suficiente dado que es un auto deportivo, el sistema de audio es exquisito, el cuero de sus sillas y las terminaciones de las puertas es digno de un lord, mientras que la madera (madera pura, no imitación) o la fibra de carbono siempre está en la cantidad adecuada para generar un habitáculo perfectamente moderno pero fiel a las raíces de la familia XK.
Maserati GranTurismo: El hermoso deportivo de la firma del tridente marca la diferencia entre los deportivos como Zeus entre los dioses griegos. Los Maserati tienen un encanto único y un diseño propio, y a pesar de todo son claramente italianos. El origen se le nota al Gran Turismo no sólo en los tapizados espectaculares, sino en el diseño tan pasional que se imprime en cada detalle. Afortundamente en Maserati (y Pininfarina) lo han pensado todo bien y no sólo recae en la estética, sino en la funcionalidad. Cada mando, muy discreto por cierto, está ubicado de manera ergonómica, y en conjunto, el conductor siempre saldrá del auto con una sonrisa.
Porsche 911: Porsche siempre encuentra la manera de mantener intacto su pasado pero al mismo tiempo ofrecer un auto totalmente moderno y con tecnología de punta, y es ahí donde radica el encanto del 911. La distribución de sus elementos no es la mejor, pero tampoco es mala, y esto se debe a que el ‘nueve-once’ debe mantener intacta la herencia, especialmente en la parte superior del cockpit y en la distribución de los indicadores. Los materiales disponibles para los asientos y el tablero son de exquisita calidad, mientras que cada botón, cada detalle, nos transmite calidad e ingeniería alemana.
VW EOS: Uno de los argumentos que está usando VW para convertirse en la marca favorita del mundo es la confección y diseño de sus interiores. Nos sorprendieron en su momento gratamente los habitáculos del Golf/Jetta, aunque hoy están algo desactualizados. El tablero del EOS el coupé-convertible de esta familiar es la evolución; con trazos mas modernos y materiales más elaborados, nos hace sentir al nivel de un Volvo, pero pagando menos dinero. Es totalmente ergonómico, alejado de excesos, de buen gusto, elegante y deportivo; incluso es tan buen interior que es el mismo que se utiliza en el Scirocco (que no llega a América).