Mercedes-AMG ha encontrado una nueva fórmula para combinar deportividad y electrificación con el GLE 53 Hybrid 2027, un SUV prémium que da un salto importante respecto a su antecesor. La gran novedad está en su sistema de propulsión híbrido enchufable, que eleva la potencia conjunta hasta 577 CV y permite recorrer desplazamientos cotidianos utilizando únicamente electricidad. Tras probarlo, medios especializados destacan el equilibrio entre prestaciones, comodidad y eficiencia, una combinación que lo convierte en una alternativa especialmente interesante dentro de la gama GLE.
El cambio más importante se encuentra bajo el capó. El modelo combina un motor de gasolina de seis cilindros en línea y 3,0 litros turboalimentado, que desarrolla 443 CV, con un propulsor eléctrico de 181 CV. La potencia conjunta alcanza los 577 CV y el par máximo llega a 750 Nm aproximadamente. La transmisión automática de nueve velocidades y la tracción total AMG Performance 4MATIC+ se encargan de trasladar esa fuerza al asfalto. Según los datos publicados para el mercado estadounidense, el nuevo GLE 53 puede acelerar de 0 a 60 mph —unos 97 km/h— en alrededor de 4,1 segundos.
La electrificación no se limita a mejorar las cifras de aceleración. La batería permite recorrer aproximadamente 50 millas en modo completamente eléctrico, equivalentes a unos 80 kilómetros, aunque la autonomía definitiva depende de las condiciones de uso y de la homologación aplicable. Para muchos conductores, esa capacidad puede cubrir buena parte de los trayectos urbanos diarios sin consumir gasolina, siempre que puedan recargar el vehículo con regularidad. Cuando se necesita toda la potencia, ambos motores trabajan conjuntamente para ofrecer una respuesta contundente, especialmente al acelerar o realizar adelantamientos.
El sistema de recarga también busca facilitar el uso cotidiano. El GLE 53 Hybrid admite carga en corriente alterna y puede incorporar un cargador rápido de corriente continua de hasta 60 kW, capaz de pasar del 10 % al 80 % de batería en unos 20 minutos en condiciones adecuadas. Esta posibilidad aporta flexibilidad cuando no se dispone de tiempo para una recarga prolongada. No obstante, la experiencia real dependerá de la infraestructura disponible, la temperatura de la batería y la configuración del vehículo, factores que pueden modificar los tiempos anunciados.
El nuevo modelo aprovecha además la actualización general de la gama GLE para mejorar el equipamiento y el ambiente interior. Entre las novedades destaca el Mercedes-Benz Superscreen, que reúne varias pantallas de 12,3 pulgadas y concentra funciones de instrumentación, entretenimiento y conectividad. También hay mejoras en los materiales, la iluminación y los sistemas digitales, mientras que la puesta a punto del chasis busca conservar el confort característico de la marca sin renunciar a una conducción más deportiva. El objetivo es ofrecer un SUV capaz de afrontar viajes largos con comodidad y, al mismo tiempo, responder con agilidad cuando el conductor selecciona los modos más dinámicos.
El precio refleja su posicionamiento en el segmento prémium. En Estados Unidos, el Mercedes-AMG GLE 53 Hybrid 2027 parte de unos 98.450 dólares para la carrocería SUV y 99.450 dólares para la versión Coupé, con las diferencias correspondientes a equipamiento y gastos aplicables. La carrocería convencional prioriza la practicidad, mientras que el Coupé apuesta por una silueta más deportiva. Frente a la alternativa AMG GLE 63 S con motor V8, el GLE 53 ofrece una combinación distinta: menor dependencia del combustible en recorridos cortos y una potencia elevada gracias al sistema híbrido enchufable. Su éxito dependerá de cuánto valore cada comprador esa versatilidad frente al precio y al peso adicional de la batería.