
Este Mitsubishi Lancer Evolution VI Tommi Mäkinen Edition de 2000 no es un Evo convencional. Se trata de una de las versiones más especiales creadas por Mitsubishi para celebrar los cuatro títulos consecutivos del Mundial de Rally conquistados por Tommi Mäkinen, convirtiéndose con el paso de los años en una auténtica pieza de colección.
El ejemplar que ahora busca comprador tiene aproximadamente 62.000 millas, unos 99.000 kilómetros, y está registrado como la unidad número 2.736 de las 3.020 fabricadas. Además, luce el espectacular acabado Passion Red con los adhesivos originales de homenaje, precisamente una de las combinaciones más apreciadas por los coleccionistas del Evolution.
Dentro del mercado del Evolution VI TME, la configuración tiene una importancia enorme. Los ejemplares Passion Red con la decoración original de fábrica son especialmente buscados porque representan visualmente el vínculo entre el modelo de calle y la época dorada de Mitsubishi en el Mundial de Rally.
Las referencias actuales sitúan el valor medio del Tommi Mäkinen Edition alrededor de 56.590-59.000 dólares, aunque las mejores unidades pueden superar ampliamente esa cifra. Para este ejemplar, teniendo en cuenta su especificación, documentación y estado, una valoración razonable se sitúa aproximadamente entre 60.000 y 80.000 dólares.

El corazón mecánico del Evo VI TME es el legendario 4G63 de cuatro cilindros y 2,0 litros turboalimentado, asociado a una transmisión manual de cinco velocidades y un sistema de tracción integral. Pero Mitsubishi no se limitó a colocar una decoración especial sobre el Evo convencional.
El motor recibió un turbocompresor con turbina de titanio, modificaciones internas y una respuesta más rápida, mientras que el chasis incorporó una suspensión específicamente puesta a punto. También aparecieron brazos de suspensión de aluminio, una dirección más rápida y una altura de carrocería reducida, todo ello para acercar aún más el comportamiento del automóvil al mundo de la competición.
La transformación del Tommi Mäkinen Edition continuó con un conjunto de elementos específicos destinados a mejorar su comportamiento dinámico. Las llantas Enkei blancas de 17 pulgadas, los frenos Brembo con pinzas rojas y el alerón trasero regulable forman parte de una imagen que se ha convertido en una de las más reconocibles entre los deportivos japoneses.
El exterior también incorpora un capó de aluminio con ventilaciones, pasos de rueda delanteros específicos y otros elementos exclusivos del TME. En el interior aparecen los asientos Recaro y el volante MOMO, dos componentes que refuerzan la filosofía de un coche concebido para transmitir sensaciones al conductor.
Uno de los aspectos que debe analizar cuidadosamente cualquier interesado es el estado de la carrocería. El Evo fue repintado en 2025 en su color Passion Red original, acompañado por nuevos adhesivos que reproducen la decoración característica de esta edición especial.
Aunque el resultado visual es muy atractivo, una restauración de este tipo exige conocer qué ocurrió antes del repintado. Por ello, resulta recomendable solicitar fotografías anteriores al trabajo para comprobar el estado de la carrocería y verificar la calidad de la reparación. En un automóvil de colección, la transparencia sobre el historial puede ser tan importante como el aspecto exterior.
Los compradores de un Evolution VI TME deben prestar especial atención a la corrosión. Estos deportivos japoneses pueden presentar problemas de óxido en los bajos, taloneras, suelo, pasos estructurales traseros y maletero, por lo que una inspección superficial no es suficiente.
En este caso incluso se produjo un debate entre aficionados sobre el estado de la unidad y posibles problemas de corrosión observados en otros TME. La mejor manera de resolver cualquier duda es realizar una inspección previa a la compra con un especialista, revisando el coche desde los bajos y, si es posible, comparando el estado actual con fotografías anteriores al repintado.
La unidad se ofrece actualmente con una puja de 60.000 dólares, después de 13 ofertas, y todavía quedan varios días para que finalice el proceso. Esa cantidad ya se encuentra dentro del rango considerado razonable para un TME con esta especificación, aunque el precio definitivo dependerá del interés que despierte entre los coleccionistas.
Además del kilometraje, el vehículo cuenta con documentación del registro TME que acredita que es la unidad número 2.736 de 3.020, un elemento especialmente importante para confirmar su autenticidad. El automóvil fue importado desde Japón y actualmente cuenta con título de Washington, mientras que los compradores de California deberán considerar también los requisitos específicos de homologación y registro.

El Evolution VI Tommi Mäkinen Edition representa mucho más que una edición limitada del mítico Lancer. Es el resultado de una época en la que Mitsubishi trasladaba directamente parte de su experiencia en el Mundial de Rally a sus deportivos de calle, convirtiendo al Evo en uno de los grandes referentes de la conducción japonesa.
Su producción limitada a 3.020 unidades, el motor 4G63 turbo, la tracción integral, las mejoras específicas de chasis y su conexión directa con los cuatro títulos de Mäkinen han provocado que sus cotizaciones aumenten con fuerza. En particular, un TME Passion Red con los adhesivos originales, como este ejemplar, reúne precisamente los ingredientes que los coleccionistas consideran más deseables.
Un superdeportivo de 622 caballos de fuerza que acelera de 0-60 mph en 3.5 segundos.
La nueva Mexican 500 se realizará en Mexicali, Ensenada y San Felipe a finales de septiembre.
La Fórmula 1 corre en Alemania rodeada de escepticismo hacia Pirelli, quien asegura dará buenos productos para que no pase lo de Silverstone.
Han renovado su contrato por 5 años más.