El diseño ha marcado el desarrollo del nuevo Ford Fiesta. Si en anteriores ediciones no llamaba la atención por sus líneas, esta vez Ford busca ganar clientes por la vista. Su lenguaje estilístico, conocido como Kinetic Design y aplicado con éxito en los últimos modelos de la casa, como S-Max, Mondeo, Focus o Kuga, domina de principio a fin. Cintura en cuña, nervaduras laterales, faros y capó alargado y gran proporción de chapa frente a cristal –sin restar visibilidad interior- marcan una imagen dinámica e identificable en sus dos carrocerías hatchback de 3 y 5 puertas.
Paralelamente, el nuevo Fiesta apuesta por mantenerse como auto por debajo de los 4 metros de longitud (157 pulgadas). El incremento respecto a la anterior generación ha sido de sólo 1.2 pulgadas y su altura ha sido rebajada en 1.4 pulgadas. Todo con un objetivo: dirigirse a los clientes más jóvenes.
Interior llamativo
En el habitáculo, el Ford Fiesta es una de las apuestas más ambiciosas del momento. Tonalidades llamativas, buenos ajustes, una ergonomía muy mejorada donde se sustituyen sus anteriores y pequeños asientos por unos más amplios y cómodos… y un envolvente salpicadero, casi de coche concepto, que marcará tendencia.
El salto en calidad percibida es total, con un plástico acolchado de gran tacto que recorre toda su zona alta, y donde brilla la nueva consola central inspirada en las carátulas de los móviles. Su presencia es llamativa y su manejo intuitivo. Al margen, y por debajo, aparecen aislados los mandos de climatización.
Espacio suficiente
Sólo con abrir la puerta se puede apreciar que delante se viaja holgado, con buena anchura y una mayor altura al techo proporcionada por unos asientos colocados 30 milímetros más bajos.
La anterior generación ya demostraba que atrás era de los más amplios; sus cotas apenas han variado, con un espacio para piernas suficiente para un auto de 147 pulgadas. Incluso el maletero ofrece una capacidad superior a los 10 pies y capaz de ampliarse a más de 30 pies cúbicos dm3 abatiendo los asientos traseros.
Impresiones de manejo
Las modificaciones en el bastidor han sido profusas. Pese a que distancia entre ejes y anchura de ejes se mantienen, la suspensión delantera McPherson y el eje trasero torsional son de nuevo diseño. Una estabilizadora de 22 mm y muelles y amortiguador diferentes marcan las diferencias con el Fiesta anterior y también con el Mazda2, auto con el que comparte plataforma y tecnología.
En nuestra toma de contacto apreciamos un guiado levemente menos directo, aunque mantiene muy bien el tipo superando con nota a sistemas similares de la competencia. Menos dudas ofrece el comportamiento general frente a su antecesor, que ya era bueno. Pero es otra historia, como si contara con una mayor base. Su rodar es de coche superior. Ágil, muy estable y seguro, en vías rápidas ofrece una pisada magnífica.
Dos motores de gasolina
En cuanto a los motores, Ford ha acometido una completa actualización. Destaca, como tope de la gama de gasolina, el nuevo 1.6 Ti-VCT de 120 HP ya estrenado en Focus y Mondeo, del que despunta su sofisticada distribución variable en admisión y escape. Tiene un carácter deportivo que, por encima de 3.500 rpm, revierte en un comportamiento muy dinámico. Tanto a nivel de prestaciones, como de consumo (sólo 40 mpg) es un paso adelante.
Completa la gama un 1.4 de 96 CV y un 1.25 de 82 CV que tendrá también una variante de 60 CV y dos motores Diesel. Estas tres últimas motorizaciones, obviamente, no llegarán a nuestro mercado y está por ver si el 1.6 Ti-VCT será el motor que acompañe al Ford Fiesta 2010. Te mantendremos informado.
Ford de México llevó a cabo un evento en su planta en Cuautitlán, Izcalli, Estado de México en donde anticipó a la prensa el estado de sus obras de remodelación para albergar la producción del Ford Fiesta 2011. Por otra parte, Ford confirmó que la esperada versión americana del auto será presentada en el próximo Salón de los Ángeles y comenzará a venderse en abril del próximo año.
En el marco del Auto Show de Guangzhou, China, se develó el Ford Fiesta en su variante sedán que debutará en 2010 como auto global. El auto se basa claramente en el prototipo Verve de 2007 y empezará a fabricarse a finales del año entrante en la planta de Nanjing, en el mismo país oriental. El resto de Asia y América están contemplados en el plan de ventas, con fabricación en Tailandia y México respectivamente. Europa está fuera de previsiones por ahora.
Alan Mullaly, presidente de Ford Motor Company, sentó las bases de una nueva filosofía de marca, resumida en el lema One Ford: automóviles diseñados y construidos globalmente para clientes de todo el mundo.