Ya es oficial. La liebre la soltó ayer el una publicación alemana, y pocas horas después la nueva escudería Mercedes Grand Prix ha realizado el anuncio del fichaje de Michael Schumacher. El piloto alemán habría firmado un contrato de un año a razón de siete millones de euros para participar en el próximo mundial de Fórmula 1 bajo las órdenes de su antigua mano derecha en Ferrari, Ross Brawn. De esta forma, el equipo de las flechas plateadas formará un compromiso totalmente alemán, al haber firmado hace un tiempo a Nico Rosberg como primer piloto.
El morbo se traspasa ahora a lo que sea capaz de hacer Schumacher en la pista. Nadie duda de su calidad como piloto, ya que más grandes que él hay pocos, o quizá ninguno, según a quien se le pregunte. Pero tres años fuera de las carreras, con todos los cambios reglamentarios que ha sufrido la Fórmula 1, podrían pesar como una losa sobre quien dominó este deporte con una autoridad que nadie ha sido capaz de igualar. Recordemos que Schumacher estuvo a punto de volver a mitad del año pasado para sustituir a Felipe Massa tras el accidente de éste en Hungría, pero una lesión en el cuello (o lo mediocre del Ferrari F60, según los malpensados) impidió un regreso que ahora sí se hará efectivo.
Es oficial, Michael Schumacher regresa a la Fórmula 1 para la temporada 2010 y lo hace con el equipo de Mercedes-Benz y con Nico Rosberg como compañero. La primera prueba del monoplaza la realizará en febrero.