Los cambios automáticos modernos han ganado comodidad y eficiencia, pero todavía existe una situación especialmente frustrante para quienes disfrutan de una conducción deportiva: pulsar una leva y que la transmisión ignore la orden. Toyota quiere poner fin a ese inconveniente mediante una nueva patente presentada en Estados Unidos, vinculada a su estrategia para hacer que sus transmisiones automáticas sean más atractivas para los conductores. La tecnología está especialmente relacionada con la transmisión automática de ocho velocidades Direct Automatic Transmission empleada por el GR Corolla.
El problema aparece cuando el conductor solicita un cambio que la electrónica considera demasiado arriesgado en ese instante. Una caja automática convencional puede rechazar una reducción si las revoluciones del motor aumentarían demasiado o impedir una subida de marcha si las rpm caerían hasta una zona potencialmente problemática. Incluso utilizando las levas, la transmisión puede simplemente no ejecutar la orden, obligando al conductor a volver a pulsar cuando las condiciones sean adecuadas. Toyota plantea ahora una solución basada en memorizar esa petición y ejecutarla posteriormente cuando sea posible hacerlo de forma segura.
La propuesta de Toyota resulta especialmente interesante durante una conducción deportiva. Si, por ejemplo, el conductor frena antes de una curva y solicita una reducción que todavía no puede realizarse, el sistema almacenaría la petición en lugar de descartarla. Cuando las revoluciones alcancen el punto adecuado, la transmisión podría efectuar automáticamente ese cambio sin que sea necesario volver a accionar la leva. La patente contempla además reducir el margen de seguridad entre las revoluciones actuales y el límite del motor, pasando en determinadas circunstancias de unos 1.000 rpm a aproximadamente 500 rpm.
Esta solución pretende acercar el funcionamiento de una automática convencional al comportamiento de una transmisión de doble embrague, especialmente por su capacidad para responder con mayor rapidez a las órdenes del conductor. Toyota también contempla que, durante una aceleración intensa, la caja pueda evitar una subida automática al llegar al corte, proporcionando un mayor control sobre la marcha seleccionada. El objetivo es ofrecer una experiencia más directa sin renunciar a las ventajas de una transmisión automática, algo especialmente relevante en modelos deportivos como el GR Corolla.
Aunque la idea puede solucionar una de las principales críticas a las cajas automáticas con levas, Toyota tendrá que afinarla cuidadosamente antes de llevarla a un vehículo de producción. Ejecutar una reducción almacenada demasiado tarde podría provocar una respuesta inesperada, aumentar bruscamente las revoluciones o incluso comprometer la estabilidad del automóvil en determinadas circunstancias. La propia tecnología plantea, por tanto, un equilibrio delicado entre rapidez, protección mecánica y seguridad, especialmente cuando se conduce al límite en carretera o circuito.
Por ahora, Toyota no ha confirmado que esta patente vaya a convertirse en una tecnología de producción. Sin embargo, demuestra que la marca continúa trabajando para hacer que sus transmisiones automáticas sean más rápidas y entretenidas, en lugar de limitarse a priorizar comodidad y eficiencia. Si finalmente llega a modelos deportivos, podría convertirse en una evolución importante para vehículos que buscan mantener parte de la sensación de control de un cambio manual en una época en la que las transmisiones automáticas dominan cada vez más el mercado.
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