El Ford GT que convirtió la herencia del GT40 en una pieza de colección

Ford no es precisamente una marca conocida por fabricar superdeportivos, pero el Ford GT representa una de las excepciones más espectaculares de su historia. Presentado como un homenaje moderno al legendario GT40, el modelo combinó un motor V8 central sobrealimentado, tracción trasera, cambio manual de seis velocidades y una filosofía de conducción mucho más analógica que la habitual en los deportivos contemporáneos. Precisamente esa combinación de prestaciones, escasa practicidad y ausencia de algunas ayudas modernas ha convertido al GT de primera generación en uno de los deportivos estadounidenses más deseados por los coleccionistas.
Solo 7,9 millas explican parte de sus 2,1 millones de dólares
La unidad protagonista de esta historia es un Ford GT Heritage Edition de 2006 que apenas había recorrido 7,9 millas, equivalentes a unos 12,7 kilómetros, en prácticamente dos décadas. El automóvil fue vendido en una subasta de Bring a Trailer por 2.101.000 dólares, estableciendo el récord como el Ford GT más caro vendido hasta ahora. Su estado prácticamente intacto convierte a este ejemplar en algo mucho más cercano a una pieza de museo que a un superdeportivo utilizado habitualmente en carretera.
La edición Heritage Edition recupera los colores más icónicos de Ford
Este Ford GT pertenece a una serie especialmente buscada por los coleccionistas. Solo se fabricaron 343 unidades del Heritage Edition de primera generación, todas ellas reconocibles por su espectacular decoración azul y naranja inspirada en los colores Gulf asociados a los GT40 de competición. Bajo esa carrocería, el modelo conserva la misma esencia mecánica del GT convencional, aunque su combinación de escasez, decoración histórica y kilometraje prácticamente inexistente ha disparado su atractivo en el mercado de coleccionismo.
Un V8 de 5,4 litros y 550 CV mantiene intacta su esencia

La mecánica continúa siendo uno de los grandes argumentos del Ford GT. Su V8 sobrealimentado de 5,4 litros desarrolla 550 CV y 500 lb-pie de par, cifras que se transmiten al eje trasero mediante un cambio manual de seis velocidades. A ello se suman unas llantas forjadas BBS opcionales y un sistema de sonido McIntosh, elementos que completan una configuración especialmente exclusiva. Ford fabricó algo más de 4.000 unidades del GT de primera generación antes de finalizar su producción en 2006.
El precio duplica ampliamente lo que suele valer un GT Heritage
Los 2,1 millones de dólares pagados por esta unidad adquieren todavía más relevancia al compararlos con los precios habituales del modelo. El Ford GT de primera generación ronda una media de unos 535.000 dólares, mientras que los ejemplares Heritage Edition se sitúan alrededor de los 945.000 dólares según los datos citados de Classic.com. Este coche prácticamente duplicó esa última referencia, demostrando hasta qué punto los coleccionistas están dispuestos a pagar por vehículos con una combinación excepcional de rareza, conservación y procedencia.
La subasta incluía incluso una pieza de exposición con el mismo número de serie
El automóvil no llegó solo a la subasta. La venta incluía también una recreación de medio Ford GT para exposición en pared fabricada por Saleen y asociada al mismo número de serie del vehículo. Ese elemento añade todavía más valor de colección a un conjunto pensado claramente para un comprador que quiera conservar el coche como pieza histórica. Aun así, la cifra final resulta extraordinaria: por 2,1 millones de dólares también sería posible acceder a otros superdeportivos y modelos de competición de enorme prestigio.
El Ford GT se ha convertido en mucho más que un superdeportivo estadounidense
El valor del GT también está relacionado con la reputación que ha construido entre los aficionados al automóvil. Figuras como Jeremy Clarkson y Doug DeMuro han tenido un Ford GT, contribuyendo a reforzar el estatus de un modelo que ya era especial desde su nacimiento. Ford tampoco ha dejado morir el nombre: el GT Mk IV de circuito mantiene vivo su legado y recientemente registró un tiempo de 6:15.977 en Nürburgring, mientras la compañía continúa vinculando su historia de competición con nuevos proyectos para Le Mans.
Los superdeportivos de los años 2000 empiezan a jugar en otra liga
La venta de este Ford GT demuestra que determinados deportivos de principios del siglo XXI están entrando definitivamente en el radar de los grandes coleccionistas. Un coche fabricado en 2006 y con apenas 7,9 millas ha alcanzado 2,1 millones de dólares, una cifra que habría parecido difícil de imaginar hace algunos años. Para una generación que creció admirando estos superdeportivos y que ahora dispone del poder adquisitivo necesario para adquirirlos, unidades prácticamente nuevas como esta pueden convertirse en auténticos objetos de deseo.

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