Lo curioso del Tesla S es que todavía no se fabrica –es un auto eléctrico con prestaciones deportivas: el 0-62 mph en 5.6 segundos, máxima de 120 mph h y un rango de 300 millas- y tampoco existe una factoría en forma.
De hecho, la compañía basada en San Carlos, California, Estados Unidos, recién solicitó un crédito para la edificación de la línea de producción que le permita cumplir las entregas de este modelo para el 2011.
Quizá su precio no sea tan económico –sobre 58 mil dólares- por su tamaño, pero dadas sus ventajas fiscales –hasta 6 mil dólares de exención- y la moda ecológica de estos tiempos le otorgan una excelente oportunidad de crecimiento en estos tiempos tan difíciles para tantos autoconstructores. Parece ser, que es la única compañía de USA que va por buen camino (si no contamos a Fisker).