En el caso de las minivanes el problema radica en un juego de cables “mal enrutado” que puede ser rozado por el mecanismo de las puertas corredizas, lo que ocasionaría problemas con el aislamiento y hasta un incendio dentro de la puerta. Y es que Chrysler ya ha tenido 57 reportes de vehículos que tienen un “daño por calentamiento” pero no se han registrado accidentes o lesiones. Esto tiene que ser revisado en unas 285,000 unidades de la Dodge Grand Caravan y la Chrysler Town and Country modelos 2008 y 2009.
Por otro lado, una canditad similar de Jeep Wrangler modelos 2007 a 2010 están presentando inconvenientes con una parte interna de las salpicaderas que puede llegar a rozar con la línea de frenos y como consecuencia ocasionar pequeñas fugas de líquido. Tampoco se han registrado accidentes en este caso pero como dicen por ahí, más vale prevenir que lamentar.
Para el Moab Easter Jeep Safari, la marca especializada en todoterrenos se aliará con su división Mopar para crear seis vehículos únicos.