El arranque de 2026 está siendo especialmente complicado para Ford, que vuelve a enfrentarse a una nueva llamada a revisión que afecta a sus populares modelos Ford Ranger y Ford Bronco. Esta vez, el problema está relacionado con tornillos defectuosos en los asientos delanteros, lo que eleva el número de vehículos implicados a casi 180.000 unidades. Una situación preocupante que llega apenas semanas después de otro retiro del mercado.
La gravedad del caso no radica solo en el fallo actual, sino en la repetición. Hace apenas unos días, la Ranger ya había sido llamada a revisión por un problema en el cableado del techo que podía derivar en un incendio. Este defecto afectaba a más de 140.000 unidades y estaba relacionado con una instalación incorrecta o materiales inadecuados. Dos fallos críticos en tan poco tiempo dejan en evidencia una posible debilidad en los procesos de fabricación.
En esta nueva llamada a revisión, el foco está en los pernos del mecanismo de ajuste de altura de los asientos delanteros. Según la información oficial, estos tornillos podrían estar sueltos o incluso ausentes. En caso de colisión, el asiento podría desplazarse de forma inesperada, aumentando el riesgo de lesiones para los ocupantes. Un problema de seguridad directa que obliga a actuar con rapidez.
El alcance es considerable: 179.698 vehículos afectados, incluyendo más de 117.000 unidades del Bronco y más de 62.000 de la Ranger. Aunque Ford asegura que no se han registrado accidentes ni lesiones relacionadas con este fallo, recomienda a los conductores estar atentos a señales como ruidos o sensación de holgura en los asientos. Pequeños indicios que podrían anticipar un problema mayor.
La solución aún no está completamente definida, pero la marca ha confirmado que implicará desmontar los asientos delanteros, inspeccionar los componentes y sustituir las piezas defectuosas si es necesario. Como es habitual en estos casos, la reparación será gratuita para los propietarios, que comenzarán a recibir notificaciones a partir de julio. Una intervención técnica obligatoria que busca evitar riesgos futuros.
Este nuevo episodio refuerza una tendencia preocupante en la industria: el aumento de llamadas a revisión en vehículos modernos, cada vez más complejos. Para Ford, el reto no es solo solucionar estos fallos, sino recuperar la confianza de los clientes. La fiabilidad sigue siendo un pilar clave, especialmente en modelos diseñados para el uso intensivo y el off-road.