El Nissan Murano 2017 registra problemas de desprendimiento de pintura con una media situada alrededor de los 75.600 kilómetros, según los reportes de propietarios recopilados por CarComplaints. La reparación típica alcanza aproximadamente los 3.900 dólares, una cantidad sorprendente para un defecto principalmente estético.
Aunque el vehículo pueda seguir funcionando con normalidad, una factura de ese nivel puede acercarse al coste de algunas reparaciones mecánicas importantes. Además, una carrocería con pintura deteriorada puede perjudicar el valor de reventa del SUV.
El Subaru Forester 2011 aparece asociado a un problema de consumo excesivo de aceite que se manifiesta alrededor de los 77.000 kilómetros, con un coste medio de reparación de aproximadamente 3.100 dólares.
El riesgo está en que el motor consuma aceite entre los intervalos de mantenimiento y el propietario no controle el nivel. Una comprobación frecuente de la varilla y un historial de mantenimiento completo son dos elementos fundamentales antes de comprar una unidad usada.
En el Ford Explorer 2006, los propietarios describen una transmisión que puede dar tirones y golpes durante los cambios, con una reparación media de unos 1.800 dólares alrededor de los 78.900 kilómetros.
Aunque no se trate necesariamente de un fallo catastrófico inmediato, una transmisión que cambia de forma brusca puede ser una señal de problemas mayores. Durante la prueba de conducción conviene acelerar suavemente y comprobar el comportamiento tanto con el vehículo frío como una vez alcanzada la temperatura de funcionamiento.
El Jeep Grand Cherokee 2011 puede sufrir problemas con el TIPM (Totally Integrated Power Module), un módulo encargado de gestionar la alimentación eléctrica de numerosos sistemas. Los síntomas pueden incluir dificultades para arrancar o incluso que el vehículo quede completamente inmovilizado.
Los propietarios sitúan este problema alrededor de los 83.700 kilómetros, con un coste medio de reparación de aproximadamente 1.100 dólares. Al tratarse de un componente que controla numerosos circuitos, los síntomas pueden parecer aleatorios y llevar a sustituir piezas que no son la causa real.
El Nissan Altima 2013 presenta quejas relacionadas con tirones, vibraciones y vacilaciones de su transmisión CVT alrededor de los 90.000 kilómetros. El coste medio asociado a esta avería ronda los 3.100 dólares.
El problema puede aparecer especialmente durante la aceleración y no siempre significa que la transmisión vaya a fallar inmediatamente. Sin embargo, cualquier Altima usado debería probarse durante el tiempo suficiente para detectar vibraciones a baja velocidad y comprobar su comportamiento bajo aceleración.
El Jeep Liberty 2006 registra fallos de los mecanismos de los elevalunas alrededor de los 95.000 kilómetros. En este caso, los datos de CarComplaints no proporcionan un coste medio de reparación, pero sí sitúan el problema en un kilometraje relativamente habitual para el mercado de segunda mano.
Un elevalunas averiado puede parecer un inconveniente menor, pero una ventanilla que se queda abierta supone un problema de seguridad y también deja el habitáculo expuesto al agua. Por eso conviene comprobar individualmente todas las ventanas antes de comprar.
El Subaru Outback 2013 vuelve a mostrar un problema conocido dentro de la marca: consumo excesivo de aceite. Los reportes sitúan la aparición media alrededor de los 95.000 kilómetros, con un coste típico de reparación de aproximadamente 1.500 dólares.
El hecho de que un problema similar aparezca también en el Forester de esta lista merece atención para quien busque un Subaru usado de estas generaciones. Controlar periódicamente el nivel de aceite y conservar los registros de mantenimiento resulta especialmente importante.
El Dodge Journey 2009 presenta una de las averías más económicas de esta lista, aunque también una de las más incómodas: el motor gira pero el vehículo no llega a arrancar. Los propietarios sitúan el problema alrededor de los 98.000 kilómetros, con un coste medio de aproximadamente 600 dólares.
Es una cantidad relativamente baja frente a otros fallos de este listado, pero quedarse tirado porque el coche no arranca puede convertirse en un problema serio. Además, la descripción engloba diferentes causas posibles, por lo que el coste final dependerá de la diagnosis.
El Chevrolet Cruze 2011 registra casos de fallo completo de la transmisión alrededor de los 105.000 kilómetros, con una reparación media de aproximadamente 3.300 dólares.
A diferencia de una transmisión que simplemente da tirones o presenta cierta vacilación, aquí se habla directamente de un fallo de la unidad. En un compacto de esa edad, una factura superior a 3.000 dólares puede representar una parte considerable del valor del vehículo, por lo que el historial de mantenimiento de la transmisión debe revisarse antes de comprar.
Relacionadas
Lexus presenta nuevo spot publicitario «Temptation»
En un esfuerzo por promocionar su línea "F" de alto...