El Cadillac Fleetwood Seventy-Five de 1971 representa una de las últimas grandes expresiones del lujo estadounidense clásico. Esta limusina utilizaba una distancia entre ejes de 151,5 pulgadas y un enorme V8 de 472 pulgadas cúbicas (7,7 litros), anunciado con 375 CV, asociado a una transmisión automática Turbo-Hydramatic 400. Su tamaño permitía transportar a numerosos pasajeros con un nivel de comodidad propio de los automóviles de representación de la época.
La producción fue relativamente reducida: se fabricaron aproximadamente 1.600 sedanes y limusinas Seventy-Five durante 1971. Su precio de partida era de 12.008 dólares, apenas 139 más que el de la versión sedán. Para quienes buscan una limusina clásica estadounidense, tiene una ventaja importante: comparte numerosos componentes mecánicos con otros modelos de General Motors. Eso sí, su enorme tamaño y el consumo del V8 exigen espacio y presupuesto para mantenerla.
El Mercedes-Benz 600 Pullman, conocido como Grosser Mercedes, fue presentado en 1963 y permaneció en producción hasta 1981. Su motor V8 M100 de 6,3 litros era el primero de este tipo desarrollado por Mercedes-Benz y proporcionaba la potencia necesaria para mover una limusina de dimensiones extraordinarias. Sin embargo, su mayor innovación estaba en los sistemas hidráulicos que accionaban elementos como las puertas, las ventanillas, el maletero, el techo solar, la mampara divisoria y determinados ajustes de los asientos.
El Pullman se ofrecía con cuatro o seis puertas y tuvo clientes entre jefes de Estado, diplomáticos, artistas y figuras religiosas, incluido el papa Pablo VI. En 2026, un ejemplar de 1970 perteneciente al productor cinematográfico James G. Robinson se vendió en una subasta de RM Sotheby’s por 218.400 dólares. Es una de las limusinas más impresionantes de su época, aunque su complejidad hidráulica puede convertir cualquier reparación en una factura considerable.
El Daimler DS420 fue desarrollado para sustituir a modelos anteriores de Daimler y Vanden Plas. Utilizaba una plataforma derivada del Jaguar 420G y un motor de seis cilindros en línea de la familia XK, una mecánica que había demostrado su versatilidad en numerosos deportivos y berlinas británicos. Su producción comenzó en 1968 y se prolongó hasta 1992, con 4.141 limusinas y 903 chasis destinados a carrocerías especiales, como coches fúnebres.
Su relación con la familia real británica fue especialmente estrecha. La reina madre utilizó un DS420 como automóvil oficial desde 1970 hasta 2002 y llegó a tener cinco ejemplares. También fue elegido por casas reales europeas, hoteles de lujo y personalidades como Howard Hughes. Incluso participó en ceremonias históricas, entre ellas el funeral de la princesa Diana. Su combinación de elegancia, espacio y mecánica Jaguar lo convirtió en una de las grandes referencias de las limusinas británicas.
El Vanden Plas Princess comenzó su trayectoria como Austin Princess y recibió una versión limusina de batalla larga, conocida como DM4, en 1952. En 1960 pasó a comercializarse bajo el nombre Vanden Plas, manteniendo una construcción artesanal realizada en las instalaciones de Kingsbury, al norte de Londres. Su motor era un seis cilindros en línea de 4,0 litros, perteneciente a la familia D-Series.
El habitáculo podía acomodar hasta siete pasajeros, mientras que sus amplias puertas y su diseño formal lo convirtieron en una opción habitual para servicios de representación y transporte de personalidades. Entre sus usuarios más conocidos estuvieron los Beatles, y un ejemplar de 1964 también transportó el féretro de Winston Churchill. La producción de las limusinas DM4 alcanzó las 3.238 unidades, a las que se sumaron apenas 18 versiones landaulette. Hoy representa una alternativa especialmente interesante para quienes aprecian la carrocería artesanal y el lujo británico de mediados del siglo XX.
No todas las limusinas estaban destinadas a transportar reyes o presidentes. El Checker Aerobus nació principalmente como vehículo de transporte para aeropuertos, hoteles y grandes grupos de viajeros. Se fabricó entre 1962 y 1977 y llegó a ofrecer configuraciones de seis u ocho puertas en los sedanes, además de versiones familiares con numerosas puertas laterales. Su variante más larga tenía una distancia entre ejes de 189 pulgadas y podía transportar hasta 12 pasajeros más equipaje.
En 1965, el modelo sustituyó el anterior V8 Chrysler de 318 pulgadas cúbicas por un Chevrolet V8 de 327 pulgadas cúbicas, con 185 CV. A lo largo de toda su producción se fabricaron 3.568 unidades de las distintas versiones. En 1976 y 1977 apareció incluso el Aerobus 15, con capacidad para 15 ocupantes, aunque solo se construyeron 107 ejemplares. Su mecánica Chevrolet facilita encontrar recambios, pero su verdadero atractivo está en su aspecto de autobús de lujo y en su historia como herramienta de transporte colectivo.
El GAZ-13 Chaika, cuyo nombre significa «Gaviota», fue una de las grandes limusinas de representación de la Unión Soviética. Se fabricó entre 1959 y 1981 y su diseño recordaba a los grandes automóviles estadounidenses de los años cincuenta, especialmente a algunos modelos de Packard. Bajo el capó escondía un V8 de 5,5 litros, asociado a una transmisión automática con mandos mediante botones.
GAZ produjo 3.179 unidades durante sus 22 años de fabricación. Su utilización estaba reservada principalmente a altos funcionarios del Estado y miembros de organismos oficiales, aunque también se empleaba en bodas y ceremonias. Nikita Jrushchov llegó a regalar ejemplares a Fidel Castro y a otros dirigentes extranjeros. Existieron además versiones descapotables de cuatro puertas destinadas a desfiles oficiales y variantes familiares desarrolladas en Riga. El Chaika es una pieza de historia soviética que combina una estética de inspiración americana con una identidad mecánica y política muy particular.
Si el Chaika estaba destinado a altos funcionarios, el ZIL-111 era el automóvil reservado para las figuras más importantes del poder soviético. Su desarrollo comenzó a mediados de los años cincuenta y llegó a producción en 1958. Incorporaba un motor V8 de 220 CV, capaz de impulsar la enorme carrocería hasta una velocidad máxima aproximada de 105 mph, unos 169 km/h. Su interior estaba diseñado para ofrecer el máximo confort a los pasajeros, con acabados de madera, alfombras gruesas, ventanillas eléctricas y una mampara de cristal de seguridad que separaba el habitáculo delantero del trasero.
La producción fue extremadamente limitada: se fabricaron solo 112 unidades de la familia ZIL-111. Algunas versiones incorporaban aire acondicionado y radio, mientras que en 1961 apareció una evolución con una parrilla cromada de mayores dimensiones y pequeños elementos aerodinámicos en la carrocería. Uno de los momentos más recordados de su historia llegó después del vuelo espacial de Yuri Gagarin en abril de 1961, cuando el cosmonauta recorrió Moscú en una versión descapotable. Por su rareza y su relación con la historia soviética, el ZIL-111 es uno de los automóviles más singulares de esta selección.
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