La totalmente renovada Cayenne, fabricada en Liepzig, no tuvo una previsión inicial muy optimista, pues llegaba al final de una crisis económica, donde las SUV han bajado sus ventas notablemente. La Cayenne anterior decaía en ventas un 25%, más que todo por vejez, aunque también porque muchos potenciales clientes esperaban al nuevo modelo.
Michael Macht ha indicado que tal ha sido el éxito de la nueva Cayenne, que ya hay lista de espera por 6 meses. No se han revelados datos concretos sobre pedidos o unidades vendidas, aunque se ha dicho que esto contribuye a que Porsche alcance las 150.000 unidades anuales.
Rawdon Glover defiende la confianza en el diseño y la relevancia cultural