Ford ha iniciado una campaña de seguridad que afecta a 41.748 vehículos de los modelos Expedition y Super Duty en Estados Unidos. El problema está relacionado con los sistemas de iluminación exterior y puede provocar que determinadas luces pierdan intensidad o dejen de funcionar por completo.
La campaña, identificada por la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos (NHTSA) con el código 26V606, incluye determinadas Expedition de los años modelo 2025, 2026 y 2027, además de las F-250, F-350, F-450 y F-550 Super Duty de 2026. Según la función afectada, los vehículos pueden perder las luces de cruce, las de carretera, las de posición o las luces diurnas, lo que aumenta el riesgo de accidente.
La investigación de Ford ha localizado el origen del defecto en una contaminación situada debajo de un chip LED integrado en determinados conjuntos ópticos. Según la información del fabricante, el problema se habría originado en las instalaciones de un proveedor de nivel inferior, durante el proceso de fabricación del componente, y no durante el montaje final del vehículo.
Esta contaminación puede provocar un funcionamiento incorrecto del chip y afectar a distintos circuitos de iluminación. En función del faro y de la función dañada, el conductor podría encontrarse con luces que pierden intensidad o que dejan de encenderse. El fallo resulta especialmente relevante porque afecta a componentes esenciales para la visibilidad y la seguridad durante la conducción nocturna o en condiciones meteorológicas adversas.
Las camionetas y vehículos industriales de la familia Super Duty representan la mayor parte de la campaña, con 28.450 unidades incluidas en la llamada a revisión. El desglose facilitado por Ford comprende 17.512 unidades de la F-250, 10.295 de la F-350, 523 de la F-450 y 120 de la F-550, todas correspondientes al año modelo 2026.
Las 13.298 unidades restantes corresponden al SUV Ford Expedition, de los años modelo 2025, 2026 y 2027. La campaña afecta, por tanto, tanto a un modelo familiar de gran tamaño como a las camionetas pesadas de la marca. No obstante, no todos los vehículos de esos años están necesariamente afectados: la inclusión depende de los periodos de fabricación y de los componentes instalados.
Aunque la campaña abarca más de 41.000 vehículos, Ford estima que aproximadamente el 1 % de las unidades afectadas podría presentar realmente chips LED contaminados. Esto significa que la proporción de vehículos con el defecto sería considerablemente inferior al total incluido en la llamada a revisión.
Pese a esa estimación, el fabricante ha decidido revisar todos los vehículos potencialmente afectados para evitar que una avería de iluminación pase inadvertida. Los concesionarios inspeccionarán ambos conjuntos de faros y sustituirán aquellos que no superen las comprobaciones establecidas. La medida busca detectar los componentes defectuosos antes de que provoquen una pérdida de iluminación durante la circulación.
En las Ford Super Duty afectadas, el fallo puede manifestarse mediante una reducción de intensidad o la pérdida completa de las luces diurnas y de posición. También pueden verse afectadas las luces de cruce o las de carretera, dependiendo del circuito implicado y de la configuración de los faros.
Ford señala que un indicador del cuadro de instrumentos debería encenderse si las luces de cruce o de carretera dejan de funcionar. Esta advertencia permite al conductor detectar determinadas averías, aunque no elimina el riesgo de circular con una iluminación deficiente. Unos faros que no funcionan correctamente reducen la capacidad de ver la carretera y pueden dificultar que otros conductores detecten la presencia del vehículo.
Ford ha clasificado el problema como un incumplimiento de los requisitos federales de seguridad, y no simplemente como una incidencia de calidad o satisfacción del cliente. En concreto, los vehículos afectados pueden incumplir la Federal Motor Vehicle Safety Standard 108, la normativa estadounidense que regula los faros, las luces, los dispositivos reflectantes y otros elementos de iluminación de los vehículos.
Estos requisitos buscan garantizar que los automóviles proporcionen una iluminación adecuada y sean visibles para el resto de los usuarios de la vía. Una pérdida inesperada de las luces puede comprometer ambas funciones, especialmente de noche o en situaciones de visibilidad reducida. Por ello, Ford ha considerado necesario activar una campaña formal, aunque estime que solo una pequeña parte de las unidades presenta el defecto.
La investigación comenzó después de que varias reclamaciones de garantía relacionadas con fallos en los faros LED llegaran a los equipos internos de seguridad de Ford. El fabricante recopiló información sobre los componentes y los vehículos potencialmente afectados para determinar el alcance de la incidencia y establecer las medidas correctivas necesarias.
A fecha del 10 de septiembre, Ford había identificado seis reclamaciones de garantía y seis informes de campo vinculados a seis vehículos potencialmente relacionados con el problema. La compañía indicó que, cuando presentó la llamada a revisión, no tenía constancia de accidentes ni lesiones asociados al defecto. Aun así, la campaña permitirá inspeccionar las unidades incluidas y sustituir los faros que no cumplan los criterios de revisión.
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