Un siglo de buenos y malos años, pero con una herencia maravillosa.
Hace un siglo, Lionel Martin y Robert Bamford fundaban la compañía que se convertiría en Aston Martin con el paso de los años. Una compañía de indudable sabor británico, que le ha tocado entrar en bancarrota y cambiar de manos muchas veces, pero que ha dado coches que se han quedado en el recuerdo de los grandes modelos de la historia de la automoción y que sigue ofreciendo modelos envidiables hoy en día.
Coches que en su momento comenzaron a ser diseñados para los gentleman drivers británicos, pero que bien podían tomar parte de las 24 Horas de Le Mans o en la más oscura subida en medio de la campiña británica y ser conducidos de vuelta a casa. Coches que se hicieron mundialmente conocidos gracias a los films de James Bond, pero que se estancaron con respecto a las marcas de la competencia cuando había que pensar más en los problemas económicos, que en nuevos modelos.
Y es que el camino recorrido por Aston Martin no ha sido fácil, pero ello no significa que no haya sido apasionante. Podrá ser una marca elitista, pero cada nuevo modelo de la tradicional casa británica (bueno, no enteramente británica), cada imagen de un nuevo comunicado de prensa, provoca algo especial entre aquellos que creemos que un coche es algo más que un artefacto, un artículo de lujo o un medio de transporte.
Además, Aston Martin ha anunciado que habrá algunas ediciones especiales de sus modelos más representativos para festejar este primer siglo de vida.
¡Felices primeros 100 años, Aston Martin!