Cadillac ElDorado Seville Coupe 1959: Este es uno de los autos más característicos de Caddy por sus formas que de inmediato se relacionan con Elvis Presley, el Rock and Roll y la ropa ajustada. Su tamaño, tecnología, equipamiento y aletas traseras fueron el modelo a seguir de todas las armadoras, pero nunca lograron estar a la par.
Chevrolet Impala Convertible 1961: Si no sabes de clásicos, te podría parecer que un Impala convertible es aberrante, pues es un auto para policías o taxistas. En los años 60 no era así, pues era un carro deportivo, sobrio y distinguido entre la competencia de tamaño similar a un Lincoln. Esos tiempos lastimosamente acabaron para este Chevy.
Clásicos norteamericanos: El día de la independencia hicimos un especial de los 25 autos más emblemáticos que EE.UU. ha fabricado. Aunque no necesariamente son clásicos o antiguos, si son modelos del pasado que vale la pena recordar porque han movilizado al país, ayudado a avanzar a la industria y economía, y muchos otros motivos.
Ford T: No es precisamente una prueba de ruta, sino un análisis detallado pionero en la masificación del automóvil, de ese vehículo que puso en el estrellato a Ford, que fue por muchos años el más vendido y hasta elegido el auto del siglo XX, que en el 2008 cumplió 100 años.
Jaguar E-Type (XKE) Roadster 1968: Junto con el XK120, son los autos más emblemáticos y lindos de esta marca inglesa. En el momento de su lanzamiento sus atractivas y aerodinámicas formas encantaron a todo el planeta, incluyendo a Enzo Ferrari, quien dijo que era el auto más bello jamás construido.
Lincoln Continental 1941: Este símbolo de la elegancia y el buen gusto americano característico de los posteriores a la Primera Guerra Mundial llegó a nosotros tras un arduo proceso de restauración que ha valido enteramente la pena.
Packard Serie 200 1951: Junto a Cadillac y Lincoln, Packard tenía la mejor tecnología, ingeniería y diseño para deslumbrar al mundo entero con sus modelos. Este modelo en particular de la posguerra fue característico de toda una década con sus abundantes cromados. Es una pena que la marca haya quebrado.
Volkswagen Beetle Cabriolet 1969: El auto del pueblo que soñó Hitler en compañía de Ferdinand Porsche ha sido objeto de culto y deseo por muchos aficionados en todo el mundo. Una de las carrocerías más bellas del Escarabajo fue la que fabricó Karmann con el techo destapado. Además es el modelo norteamericano.