
BMW está decidida a demostrar que el futuro de los deportivos también pasa por la electrificación. Lejos de eliminar de golpe el M3 de gasolina, la firma bávara ha optado por desarrollar dos modelos completamente independientes para la próxima generación: uno equipado con el tradicional motor de seis cilindros en línea turboalimentado y otro impulsado por un avanzado sistema 100% eléctrico con cuatro motores. Ambos compartirán el nombre M3, pero utilizarán plataformas distintas y tecnologías desarrolladas específicamente para cada versión.

El responsable de BMW M, Frank van Meel, reconoció durante el Festival de la Velocidad de Goodwood que la marca está compitiendo contra sí misma. Según explicó, el M3 es el modelo más vendido de BMW M y el referente de su categoría, por lo que el nuevo eléctrico supone un reto directo al éxito del deportivo de combustión. Aun así, considera que esta rivalidad interna permitirá crear dos coches excepcionales.
Mientras el futuro M3 de gasolina seguirá apostando por el conocido motor de seis cilindros, la variante eléctrica promete cifras espectaculares. Se espera que desarrolle cerca de 1.000 CV, apoyándose en un sistema de cuatro motores eléctricos capaz de distribuir el par de forma totalmente independiente en cada rueda, una tecnología que, según BMW, llevará la dinámica de conducción a un nivel nunca visto.
Van Meel comparó el funcionamiento del sistema con el de un luchador de kickboxing, explicando que cada motor actúa únicamente cuando es necesario, optimizando la entrega de potencia en tiempo real. Además, el vehículo utilizará la frenada regenerativa de manera independiente en cada rueda, permitiendo un sofisticado sistema de vectorización del par que mejora tanto la estabilidad como la agilidad en curva.
A ello se suma una aerodinámica imposible de replicar en un coche con motor térmico. La ausencia de elementos como el bloque de combustión, la transmisión o el sistema de escape ha permitido a BMW desarrollar soluciones como un difusor trasero de doble nivel y nuevos elementos aerodinámicos flotantes, capaces de generar una carga aerodinámica muy superior y mejorar el comportamiento del coche a alta velocidad.
Pese a estas ventajas, BMW reconoce que muchos aficionados seguirán prefiriendo el sonido, las sensaciones y el carácter de un motor de gasolina. Sin embargo, la marca sostiene que quienes prioricen el rendimiento puro, la eficacia en circuito y la precisión dinámica encontrarán en el nuevo M3 eléctrico el mejor deportivo jamás fabricado bajo esta denominación.
Las declaraciones de BMW llaman especialmente la atención porque no es habitual que un fabricante comercialice simultáneamente dos generaciones tecnológicamente tan diferentes del mismo modelo y afirme que la nueva versión eléctrica supera claramente a un icono que lleva décadas siendo una referencia entre los deportivos de altas prestaciones.