El proyecto Megacity, nombre que recibe por ahora la nueva gama de productos de BMW y que serán comercializados bajo una submarca, es una de las piezas más importantes dentro del futuro de la firma de Baviera, con grandes objetivos a lograr en aspectos como la eficiencia gracias a su bajo peso además de su propulsión a través de un motor eléctrico y baterías de iones de litio.
Gracias a una alianza con el Grupo SGL, experto en compuestos, BMW construirá una planta en Moses Lake, en el estado de Washington, en donde se convertirán los componentes de bajo peso en fibra de carbono, que serán enviados, posterior a un largo proceso de tratamiento del material que incluye otras fábricas, a Leipzig, Alemania, lugar en donde se llevará a cabo el ensamble final de los vehículos.
La inversión en la nueva fabrica, estimada en más de 100 millones de dólares, creará 80 empleos locales y además nos da claramente una idea del nivel tecnológico que emplearán los futuros autos urbanos de BMW.