No todo está hecho: los sedanes de lujo son cada día más capaces, equipados y potentes. Y de cierta forma, algunas versiones comienzan a generar un nuevo nicho con traje de gala, pero que debajo de su «piel» esconden un atleta olímpico nato y a veces difícil de superar. Si bien el Panamera debería competir por dimensiones contra autos de la talla de un Clase S, un A8 o un Serie 7, estos no ofrecen versiones tan radicales como este Turbo, sino que se enfocan más al lujo y a la comodidad, es por eso que el RS6 y el E 63 AMG son los rivales más directos de este nuevo coupé de cuatro puertas.
Tras años de espera, el Porsche Panamera hace su aparición demostrando lo que mejor sabe hacer: andar rápido. El claro azul celeste de una tarde de verano se torna en un rojo candente tras el reflejo del sol sobre los aditamentos de fibra de carbono y detalles metálicos del Panamera. A 220 km/h y con el motor girando a 3,000 rpm, la caja PDK funciona en una larga séptima velocidad, poniendo los 500 HP de su V8 en una dieta de calorías. Así se consiguen consumos de hasta 10.5 km/l, que con un pie pesado pueden reducirse a 4.0 km/l.
El Mercedes E 63 AMG y el Audi RS6, destacan con luces de conducción diurna más brillantes e incluso presumen de más potencia «teórica». Son 580 HP en el Audi y 525 en el Mercedes, pero aunque fueran 1,000 HP, ninguno podría opacar la imponente imagen del Panamera. Su construcción comienza con cuatro asientos sobre una tabla, pues las «leyes Porsche» dictan que los asientos deben ser tan bajos como sea posible.
ECONOMÍA DE ESPACIO
Un diseñador de autos compactos japonés pudo haberse practicado el hara-kiri si el resultado de su trabajo fuera un auto tan grande como estos y con tan poco espacio al interior. Pero no todo está perdido, afortunadamente los tres son autos alemanes. Ningún otro sedán europeo de más de cinco metros (con una cajuela de hasta 1,250 litros) brinda una imagen de un auto tan deportivo como el Panamera de las fotografías.
A pesar de la enorme consola central repleta de botonería, cada uno de los cuatro asientos presume un corte exactamente idéntico al resto. Ahora se los conoce como los «cuatro asientos delanteros». Las plazas traseras, tradicionalmente angostas e incómodas, pueden ser ajustables eléctricamente, aunque con un costo adicional. Respecto al espacio atrás, es tan amplio que hasta los más robustos directores ejecutivos de una gran compañía se sentirán a gusto, aunque un par de centímetros extra no le vendría nada mal.
De esta forma, por los 134 mil dólares de la versión «base» de este costoso Porsche, se incluye casi todo lo que un fanático de los sedanes deportivo desearía. Desde un exquisito interior forrado en piel de primera calidad, los postes y el cielo forrados en Alcantara, hasta el sistema de navegación con pantalla táctil y asistente de estacionamiento (necesario por las dimensiones del auto). El Panamera lo tiene casi todo. Ahora, si consideramos precios de entrada alrededor de 30 mil dólares inferiores en los igualmente opulentos Mercedes y Audi, aún hay lugar para deseos.
El RS6 se basa en la magnífica plataforma del A6, pero ha sido adicionada con vitaminas, minerales, fibra de carbono y resaltes metálicos. AMG inyecta una dosis de hormonas al Mercedes Clase E para llegar a esta versión con asientos deportivos, fibra de carbono, metales pulidos y un teclado deportivo en la consola central. Un elegante conjunto, pero ligeramente más conservador que sus rivales.
Al giro de la llave, el V8 del Mercedes nos inunda con una onda acústica grave que nos hace recordar sobre lo que estamos sentados: un monumental mastodonte de aspiración natural que no necesita ninguna turbina para generar más potencia. Es el V8 atmosférico más potente del mundo… pero a la altitud de la Ciudad de México, sucumbirá ante sus rivales sobrealimentados.
Como su antepasado, el 300 SEL 6.3, esta salvaje limousina de lujo con su V8 combina lo mejor del mundo de la etiqueta y la velocidad. Si a esto le sumamos el apoyo de su caja automática (con embrague) de siete velocidades, capaz de apoyar el espíritu competitivo de la marca con cambios en cerca de 100 milisegundos, la emoción está asegurada.
Al final, pero no por ello al último, llega el RS6 con un monstruoso V10 de 5.0 litros turbocargado. Ligeramente relacionado con los motores centrales de Lamborghini, pero domesticado y empujado por dos turbocompresores IHI, aunque realmente suenan y se sienten como «hihi». Aún a los conductores más veteranos, sus 580 HP les arrancan una sonrisa. A los pasajeros, una aceleración a fondo le podrá causar un revoltijo en el estómago. Esto es potencia pura. Casi de manera arrogante, empuja sus 2,058 kg a través de su sistema de tracción integral permanente Quattro apoyado por una caja automática de seis velocidades.
Es sorprendente ver las reacciones de un auto tan grande. Incluso al cambiar a la ultima velocidad parece quitarse media tonelada de encima con una respuesta instantánea. Con un paquete especial podrá alcanzar los 280 km/h y no sólo sus limitados electrónicamente 250 km/h. Sobre una autopista no hay nadie que combine confort y velocidad como el Audi.
EJEMPLARES ÚNICOS
El E 63 destaca por su calidad de marcha y competitividad, pero su limitante de 250 km/h lo hace menos atractivo. Habrá que pagar casi 4 mil euros y un entrenamiento específico para poder superar la barrera de los 300 km/h sobre este Mercedes. El Porsche requiere tan sólo el toque de un botón (Sport Plus) para superar el club de los 300 km/h. Sin esta opción, el confort y el espacio tienen un límite de diversión de 270 km/h. Por otro lado, el 5 litros biturbo del Audi, gracias a los árboles de levas aligerados y un sistema de admisión modificado, consigue un sorprendente torque de hasta 770 Nm, aunque se queda muy abajo que sus colegas en velocidad punta…
Si queremos aceleración instantánea, la caja PDK del Panamera en modo normal no responderá a nuestras demandas, pero afortunadamente cuenta con tres programas de respuesta distintos que se adecuan a la exigencia del acelerador, obteniendo cambios ultrarrápidos en los modos Sport.
Por otro lado, el Panamera atormentará a sus ocupantes con enormes rines de 20 pulgadas (opcionales) que hacen de su marcha menos confortable, pero más dinámica. Sólo con la moderna suspensión neumática y las estabilizadoras activas (PDCC, 4,344 euros), puede igualar en confort a sus oponentes. El rígido chasís de un típico Porsche se traslada en una conducción mucho más deportiva, y a la vez cómoda.
El RS6, por su lado, tiene problemas de peso mal distribuido y tiende a irse de frente en curvas lentas, por lo que habrá que jugar más con fuertes frenadas y brutales aceleraciones. El E 63 AMG es más permisivo, y se siente más suave y confortable que sus rivales, lo que no quiere decir que no sea eficaz al límite.
LUCHA DE TITANES
Al final, enfrentamos a tres enormes buques tecnológicos para únicamente notar que enfoques ligeramente distintos. El Mercedes E 63 tiene una orientación más cómoda, aunque su afinado bastidor nos entrega una respuesta muy fina y precisa. Uno de sus problemas en que su enorme V8 atmosférico requiere mucho aire para salir avante en ciudades muy altas, mientras que las mecánicas turbo del Audi y el Porsche son más eficientes en estos contextos. El RS6, a pesar de utilizar uno de los mejores bastidores de la marca, lucha contra el peso en el lugar menos deseado: frente a las ruedas delanteras, lo que se siente un poco al límite en pista. Destaca por sus excelentes aceleraciones y frenadas.
Para rematar, el nuevo integrante de esta superliga, el Porsche Panamera Turbo, destaca por un perfecto balance entre agilidad, brutalidad y desempeño dinámico con excelente reparto de pesos, sin excluir un nivel de equipamiento muy elevado. Eso sí, por el mismo precio por el que comprarías uno, podrías adquirir un RS6 y un Cayman.
NOS GUSTA
Audi RS6
Mercedes E63 AMG
Porsche Panamera Turbo
NOS GUSTARÍA
Audi RS6
Mercedes E63 AMG
Porsche Panamera Turbo