Vemos la misma plataforma, el mismo interior, una delantera similar y una trasera que guarda las proporciones del Kia Soul de producción. El resto es diferente, y si se quiere, original. Recuerdas al Isuzu Amigo o las versiones de las Suzuki Vitara a cielo abierto, pues algo así es el Soulster. Claro, no es un campero, ni siquiera un 4×4, pero gracias a su altura sobre el piso, molduras negras y jaula antivuelco, se podría ir a la playa sin complicaciones.
De hecho, en los rieles de techo caben dos tablas de surf y la tapicería luce como esas impermeables. Los sencillos acabados del Soul también ayudan a que el Soulster sea todo un guerrero. Aspectos en el diseño, como los LEDs en las ópticas, luces de giro en los espejos y una abertura lateral delatan que se trata de un concepto.
Pocos lugares tan apropiados como Miami para presentar un auto con una propuesta actual e informal. Frente al mar nos contactamos con el nuevo modelo de Kia, el Soul, que ya está adornando las calles de USA.