El etanol también contamina

Un estudio de las universidades de British Columbia y de Wisconsin sugiere que el apresuramiento de Estados ...
18/03/2008

Javier Fueyo

Dos investigadores de la Universidad de British Columbia y de la Universidad de Wisconsin, Simon Dooner y Chris Kucharik, respectivamente, acaban de publicar un estudio en el que cuantifican el efecto que la producción de biocombustible puede tener sobre  el aumento de la contaminación de nutrientes en una vía fluvial y, por tanto, en su traspaso al mar.

 

El Senado de Estados Unidos recientemente anunció su política de energía de generar 36 mil millones de galones de etanol anualmente hasta el año 2022, de los cuales 15 mil millones de galones pueden ser producidos desde la maicena. Según destacan en el estudio, el fertilizante requerido para cumplir estas metas de producción de etanol está provocando un desastre natural de gran magnitud mediante su salida al Golfo de México a través del sistema fluvial del Río Missisipi.

 

Así, el nitrógeno y el fósforo, componentes del fertilizante agrícola, se han encontrado en los lugares analizados, lo cual ha aumentado el exceso de crecimiento de algas. Como la descomposición de tan masiva cantidad de gas consume mucho oxígeno en el agua, la consecuencia es la ampliación de la conocida “zona muerta” para la vida marina  en el Golfo de Mexico.

 

El caso concreto: el río Mississippi

El estudio expone con total minuciosidad  esa relación entre los campos de maíz y la muerte de la vida marina en el Golfo de México. El fertilizante aplicado a los campos de maíz en Estados Unidos es la fuente primaria de contaminación de nitrógeno en el sistema del Río Mississippi, que va a dar al Golfo de México. Cada verano, el nitrógeno crea una “zona muerta” de aguas pobres de oxígeno incapaz de ayudar a la vida acuática; en años recientes, esto ha alcanzado más de 20 mil km cuadrados. Los resultados sugeridos por Donner y Kucharik es que si los Estados Unidos continúan sobre sus objetivos de producción de etanol, el nitrógeno en el Río Mississippi hacia el Golfo de México aumentará del 10 al 19 por ciento.

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