
El Ferrari 12 Cilindri debutó oficialmente en Puerto Rico, un lanzamiento que celebra el legado de los motores V12 atmosféricos y marca posiblemente el final de una era. Con producción limitada, una estética clásica y un enfoque purista, este modelo representa la máxima expresión del gran turismo italiano.
Ferrari Puerto Rico, distribuidor oficial de la marca en la isla, presentó el 12 Cilindri 2025, sucesor del 812 Superfast. Este nuevo gran turismo combina diseño retro, ingeniería moderna y una experiencia de conducción emocional, difícil de encontrar en tiempos dominados por la electrificación y la sobrealimentación.

El 12 Cilindri toma inspiración directa de los GT de los años 50 y 60, en especial del 365 GTB/4 Daytona. Su carrocería de dos puertas exhibe un largo capó, una trasera compacta y proporciones clásicas de motor delantero y tracción trasera.
El interior refleja un equilibrio entre lujo y tecnología. Ofrece un diseño simétrico con tres pantallas digitales: un panel de 15.6 pulgadas, una pantalla central táctil de 10.3 y otra de 8.8 para el pasajero. Casi todos los controles están en el volante, desde el encendido hasta los modos de manejo. El techo panorámico, por su parte, aporta una mayor sensación de espacio y luminosidad.

El corazón del 12 Cilindri es su V12 de 6.5 litros, derivado del 812 Competizione y cuyos orígenes datan al Ferrari Enzo. Al igual que sus predecesores, esta versión del V12 conocido internamente como F140 es ensamblado a mano. Genera 819 caballos y 500 lb-pie de torque, alcanzando un límite de 9,500 rpm. La caja de doble embrague de ocho marchas y la distribución de peso 48/52 logran un equilibrio dinámico ideal. Acelera de 0 a 62 mph (100 km/h) en 2.9 segundos con una velocidad máxima de 211 mph (340 km/h).

Aunque Ferrari no ha confirmado si será su último V12 sin electrificación, las regulaciones europeas sugieren que esta arquitectura tiene los días contados. Puerto Rico recibirá solo cuatro unidades, dos coupés y dos Spider, con precios desde $478,000. Un cierre de ciclo digno del Cavallino Rampante.