La planta de Oshawa, Ontario, es la encargada de fabricar el Chevrolet Camaro para todo el mundo, y entre otras cosas, es la única factoría de General Motors que no puede cumplir con los pedidos. Y gracias a Transformers: Revenge of the Fallen, quedó aún más lejos de ese objetivo (afortunadamente para GM).
El Camaro se vende en dos variantes, una V6 con 300 HP y otra V8 con 400 HP (si es automático) o 426 caballos (si es mecánico) –estos dos vienen bajo la denominación SS-. Curiosamente después de la premier de Transformers las ventas de este modelo se han disparado, y la mayoría de órdenes se han hecho por el Camaro SS en color negro –que entre otras cosas es el acabado más vendido, con el 70% del total-.
Chevrolet ha vendido cerca de 9,000 Camaros en junio, mientras que en mayo vendió 5,463 unidades. Ambas cifras superaban (de lejos) las expectativas de GM. La espectacular estampa retro y los potentes motores, conjugados a un precio de 22,245 dólares para el V6 y 30,245 para el modelo SS han hecho del Camaro un éxito rotundo.